miércoles, 21 de febrero de 2018

Alberto Baldrich, ideario de un nacionalista


Aritz Recalde, febrero de 2018
“Originada la economía en una cosmovisión interesada y utilitaria, enfoca al mundo, a la comunidad política y al prójimo como campo de explotación. La política en cambio, surge de una primaria apetencia de mando, que se subordina a un ideal humano justificado por la justicia, para organizar la sociedad y llevarla al despliegue y desarrollo integral en pleno de lo que, como destino, siente arder en su ser”. Alberto Baldrich

VIDA DE ALBERTO BALDRICH
“Sólo mantendremos de pie a la patria si miramos cara a cara sus virtudes y defectos”. Alberto Baldrich

Alberto Baldrich (1898-1982) es hijo del General de Brigada Alonso Baldrich[1]. Se incorporó al Ejército en carácter de Subteniente de Reserva en el Regimiento 11 de Infantería, continuando así con la tradición familiar (Baldrich 1944: 13). 
Alcanzó el título de abogado de la Universidad de Buenos Aires y ejerció la profesión ocupando el cargo de Juez en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo civil de la Capital Federal.
Desempeñó una importante tarea docente desde la década del treinta en la Facultad de Ciencias Económicas, Comerciales y Políticas de Rosario. Fue profesor de las universidades Nacionales de Buenos Aires y del Litoral, convirtiéndose en un referente intelectual de las ciencias sociales de su época. Se desempeñó como catedrático en la Universidad Católica, en diversas instituciones militares y en la Universidad Provincial de Mar de Plata, donde además fue nombrado profesor emérito (ver Anexo).
Acompañó la Revolución del año 1943 y ocupó el cargo de Interventor Federal en la provincia de Tucumán, donde nacionalizó la empresa hidroeléctrica que estaba en manos de monopolios extranjeros.
Al tener vínculo con Juan Domingo Perón en el año 1944, Edelmiro Farrell lo designó Ministro de Justicia e Instrucción Pública de La Nación.
En el año 1947 creó el Instituto de Sociología en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y fue uno de los fundadores de la disciplina en la República Argentina. Intervino en los encuentros internacionales de sociología en Europa de Lieja (Bélgica) y Beaune (Francia).
Sus prolíferos estudios constituyen las bases de una sociología política y de la cultura. Los enfoques de Baldrich articulan diversas disciplinas como el derecho, la filosofía, la historia, las relaciones internacionales y la sociología clásica.
Sus investigaciones fueron publicadas en formato de libros y en revistas académicas y militares. 
Como parte de su militancia cultural, intervino en conferencias y charlas a organizaciones libres del pueblo. En los años sesenta mantuvo correspondencia con Juan Perón, quién le escribió el 25 de junio de 1966 estas elogiosas palabras: “le felicito y agradezco en nombre de todo el Movimiento su admirable obra en provecho de una elevación intelectual y doctrinaria del Peronismo. Su incansable acción y el talento con que la realiza son circunstancias que rara vez se unen. Por eso tengo fe en el triunfo de sus empeños y fatigas”.
En el tercer gobierno Justicialista se desempeñó como Ministro[2] de Educación de la Provincia de Buenos Aires. En el año 1974 las organizaciones políticas de derecha Concertación Nacional Universitaria (CNU) y el Comando de Organización publicaron una solicitada en la que acusarona Monseñor Pironio y a Baldrich de “avalar con su silencio el accionar de bandas marxistas que a punta de pistola pretenden imponer su ideología” (El Peronista 1974: 10-11).

DESCARGÁ EL TEXTO COMPLETO EN PDF ACA

[1] Alonso Baldrich (1870-1956) tenía formación de ingeniero (UBA) y junto a Enrique Mosconi fue uno de los impulsores de Yacimientos Petroleros del Estado (YPF). Durante el segundo mandato de Yrigoyen acompañó activamente la Ley de Nacionalización y Monopolio del Petróleo. La dictadura del año 1930 lo desplazó de sus funciones y fue relegado a la Dirección de Parques Nacionales. Es uno de los forjadores del nacionalismo económico antiimperialista y tuvo influencia en las generaciones militares de Manuel Savio y Juan Perón.
[2] En el primer y tercer gobierno peronista la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires alcanzó el rango de Ministerio.

martes, 13 de febrero de 2018

Ernesto “semilla” Ramírez y la segunda Reforma Universitaria


Aritz Recalde, febrero 2018


“Nosotros hemos hecho participar a todos los compañeros en todo (…) Porque la democracia para los trabajadores es eso, es la decisión en igualdad de condiciones. No es sencillamente la mayoría o la minoría formales, sino que en la decisión de lo que se va a hacer se tenga pie de igualdad, participe el individuo. Esa es la decisión política”. Ernesto Ramírez

En el mes de septiembre del año 1973, el filósofo Juan José Hernández Arregui publicó una entrevista[1] realizada al entonces Secretario General de la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de la Plata (ATULP), Ernesto “Semilla” Ramírez. A continuación vamos a recuperar algunas de las ideas del histórico dirigente de los trabajadores nodocentes.

El inicio en el sindicato
Ernesto Ramírez ingresó a trabajar al comedor de la UNLP en 1952 y cuatro años más tarde fue elegido delegado gremial. En 1959 pasó a desempeñarse como electricista en la Facultad de Bellas Artes.
En el año 1965 asumió el cargo de Secretario General de ATULP, en el marco de una huelga nodocente de dos meses. El contexto no era el más fortuito ya que las autoridades habían cesanteado a 46 trabajadores y dejado sin fondos al sindicato. En el año 1965 ATULP no tenía personería jurídica y fue intervenido por el Poder Ejecutivo. Semilla lo recuerda sosteniendo que unos “cuatro valientes, vamos a decir así o audaces, tomamos el gremio y nos pusimos a trabajar”.
Recién en 1967 el sindicato recuperó su local y en el año 1968 logró la personería gremial. El contexto era el de la dictadura de Juan Carlos Onganía y desde ATULP apoyaron a los dirigentes sindicales perseguidos y acompañaron importantes acciones de protesta como es el caso de la huelga de petroleros en la ciudad de La Plata.
En el año 1968 nació la CGT de los Argentinos y Semilla subrayó que “adherimos a sus principios, si bien la organización no se adhirió” y ATULP participó activamente de las “jornadas de mayo del 69. Allí empezamos a hacer nuestra experiencia, heroicamente, debemos decir”.
ATULP se integró a la Federación de Trabajadores de las Universidades Nacionales “Auténtica”[2]. En palabras de Ramírez “esta federación no ha realizado paros exclusivamente por reivindicaciones salariales, sino que se ha expresado sobre hechos nacionales concretamente. Hemos dados muchas pruebas de ello”. El sindicato participó de la histórica unidad de la Federación del año 1973.
Ramírez trabajó arduamente por la recuperación de la democracia y por la vuelta de las elecciones sin proscripciones, conseguida finalmente en marzo de 1973. Los nodocentes jugaron un rol protagónico en esa etapa y, consciente de su centralidad, Ramírez remarca que desde el 11 de marzo la “Revolución entra a la Universidad” y los “no docentes de ahora en más iban a participar en la vida política de la universidad, en pie de igualdad (…) volteamos a las autoridades de la dictadura”. 

En octubre de 1974 la Triple A asesinó a los miembros de ATULP Carlos Miguel y Rodolfo Achem y el sindicato fue intervenido poco tiempo después en el año 1975. En el mes de septiembre de 1977 Ernesto Ramírez fue detenido y desaparecido por la dictadura.
La Ley 14706 del año 2015 lo declaró “ciudadano Ilustre de la Provincia de Buenos Aires” considerándolo un “dirigente emblemático de la clase trabajadora bonaerense y de la resistencia popular”.

La modalidad de construcción sindical: la asamblea
“La participación de los estudiantes en la Reforma Universitaria de 1918 se hace dentro del régimen democrático burgués, y la participación de los trabajadores que venimos reclamando corresponde a la democracia del socialismo”. Ernesto Ramírez

Ramírez explicó que ATULP funcionaba en base a las decisiones de asambleas “parciales” por facultad y “generales”. En cada ámbito laboral existían además “comisiones internas”, “cuerpos de delegados” y “cuerpo de comisiones internas”. Los delegados por sector le daban representatividad al sindicato, que tenía el importante desafío de canalizar las demandas desde las más “altas jerarquías administrativas hasta los últimos compañeros del escalafón, hasta los peones del patio”.
En la asamblea se decidían todos los temas, desde un paro hasta el destino de los fondos. Ramírez remarcó que al momento de crear la obra social de ATULP hubo “participación de todos los compañeros” ya que fue hecha con “nuestro propio dinero. A nosotros no nos subvenciona nadie (…) es una actitud solidaria concreta. Esa solidaridad es el hecho vigente en todos los compañeros”.

La unidad nodocente y estudiantil
Ramírez remarcó las profundas divergencias que existieron por mucho tiempo entre los nodocentes y los alumnos. En particular mencionó críticamente que los estudiantes, graduados y profesores habían apoyado el ingreso de la policía en la Universidad en la huelga de año 1965. Los jóvenes rompe huelga limpiaban patios o aulas e incluso llevaban “cédulas de cesantía a casa de los compañeros”. Semilla destacó que si por casualidad un estudiante aparecía en una asamblea de los trabajadores “si no era silbado o echado, pegaba en el poste, porque la experiencia con los estudiantes fue nefastísima”.
Paulatinamente, el vínculo entre estudiantes y nodocentes fue mejorando y Ramírez remarcó sus incipientes lazos con la Juventud Peronista y con la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN). Los jóvenes habían abandonado todo vanguardismo postulando que “ellos apoyaban a los trabajadores por ser los trabajadores, punto y aparte; no tenían nada que objetar”.

Ciencia para la liberación
“Nosotros decimos que vamos a crear una universidad para la liberación (…) lo que no vamos a tolerar es que en nombre de la libertad de cátedra o en nombre de la autonomía universitaria venga a trabajarse en contra del país”. Ernesto Ramírez

Ramírez consideró que el contexto de recuperación democrática de 1973 abría una nueva  etapa en la que era necesaria “la desmitificación de la ciencia, acá dentro de la universidad”. Llamó a construir una “nueva universidad” que abandone “el coloniaje” y que esté al servicio “del pueblo”. Según planteó, la tarea iba a ser sumamente compleja en la UNLP por el hecho de que era la “institución más reaccionaria del país” y el “liberalismo ha hecho su bastión”.
Semilla insistió en que se debía cambiar el contenido y la orientación individualista de la enseñanza. La universidad educaba “señores profesionales que salen de ella como de una fabrica con el titulo debajo del brazo” y Ramírez convocó en su lugar a que “salgan ciudadanos que participen solidariamente con la población que ha hecho factible que sean profesionales”.


Una nueva Reforma Universitaria
“El avance de los pueblos ha hecho que no se pueda ir más que para un lado sólo, no se puede vivir contra la historia, estar con la Reforma del 18 sería ir contra la historia”. Ernesto Ramírez

Ramírez consideró que la Reforma del año 1918 no superó muchos de los límites políticos e ideológicos de su contexto. Por un lado, el “estado de dependencia” del país no fue resuelto y ello derivó en el “estado de coloniaje dentro de la Universidad”. El titular de ATULP sostuvo que la Reforma le otorgó el derecho a estudiar y a gobernar las universidades a la clase media radical. En el año 1973 el sujeto político transformador era la clase obrera y “en la universidad no puede lograr hacerse otra cosa que lo que sucede en el país; en este momento el pueblo y su columna vertebral, los trabajadores, asumen el gobierno y también lo tenemos que asumir en la Universidad”. Había llegado la hora de los trabajadores nodocentes.
Ramírez destacó que “la Reforma del 18 que le dio participación a los estudiantes en el gobierno de la Universidad se hizo dentro de la estructura liberal de gobierno (…) la participación de los estudiantes, la experiencia concreta del gobierno tripartito, que es la expresión jurídica acabada dentro de la Reforma del 18, ha servido para la corrupción de esos consejeros”. En parte, esta desviación era el producto de que, en palabras de Semilla, a los estudiantes “no los controla nadie”.
Para evitar aquella “desviación”, el Secretario General de ATULP mencionó que “los trabajadores van a participar masivamente y como la democracia sindical en este caso garantiza un control directo de las participación de todos los compañeros, acá no va a poder haber ningún tipo de corrupción”.
La nueva Universidad tenía que reorientar su política científica hacia la solución de los problemas nacionales y sociales. Para hacer efectivo este mandato, en la conducción de la institución tenían que intervenir los nodocentes, el conjunto del Estado y también la CGT. Según Ramírez las universidades debían regionalizarse y el cogobierno tenía que integrar a “los organismos populares que el pueblo organice (….) además del gobierno nacional y del gobierno provincial (…) deben participar los organismos populares que el pueblo cree”.

La ley nueva universitaria
Ramírez destacó el hecho de que en los años sesenta los trabajadores organizaron su propio escalafón y “todo el mundo supo cómo se iba a aplicar y controlaba su aplicación”. Esta experiencia expresó una importante conciencia política de los nodocentes y es en éste sentido que Semilla manifestó: “nosotros decimos que la futura ley universitaria la tenemos que hacer nosotros, después de plasmar la realidad, lo que va a ser la Universidad a través del desarrollo político, eso es lo que va a haber que poner en la ley y o hacer la ley para encajar la realidad después adentro”.
Con anterioridad a la publicación de la entrevista que estamos analizando, Ramírez ya había entregado al Rector de la UBA en el mes de agosto del año 1973, el documento “FATUN Autentica y la ley universitaria”[3]. Esta y otras iniciativas favorecieron la posterior sanción de la norma 20.654/74 que le otorgó a los nodocentes voz y voto en el gobierno de las Casas de Altos estudios.



[1] “La democracia para los trabajadores es la decisión en igualdad de condiciones”, Revista Peronismo y Socialismo, Año 1, N° 1, Septiembre de 1973.
[2] La FATUN (del Interior) y la FATUN Autentica se fusionaron el día 26 de noviembre del año 1973. La decisión fue acompañada por Ernesto Ramírez y por ATULP.
[3] Documento completo en http://sociologia-tercermundo.blogspot.com.ar/2017/11/la-federacion-argentina-del-trabajador.html

miércoles, 10 de enero de 2018

Orígenes del peronismo bonaerense: Juan Atilio Bramuglia y Domingo Mercante


Aritz Recalde, enero 2018

El peronismo bonaerense en sus orígenes: Juan Atilio Bramuglia
El abogado de la Unión Ferroviaria y afiliado del Partido Socialista, Juan Atilio Bramuglia, puede ser considerado el primer gobernador bonaerense justicialista de la historia. Su mandato duró meramente nueve meses y aplicó los lineamientos doctrinarios del peronismo en la provincia, que pueden resumirse en tres ejes políticos: la construcción de una democracia popular con protagonismo sindical; la universalización de la justicia social; y el impulso activo del Estado de bienestar.
Bramuglia se sumó desde su fundación a la Secretaria de Trabajo y Previsión Social promovida por Juan Perón y desde allí fue artífice de la incipiente legislación social sancionada por la Revolución de 1943. Intervino en la redacción de las normas jubilatorias de los trabajadores ferroviarios, periodistas y de comercio y participó del proyecto de establecimiento del Instituto Nacional de Previsión Social. Esta vocación social lo acompañó toda su vida y en el año 1947 inauguró la Cátedra de legislación del trabajo en la Facultad de Derecho de la UBA.
En el mes de diciembre del año 1944 fue nombrado por Edelmiro Farell como gobernador interventor de la provincia de Buenos Aires. En la ceremonia de asunción Bramuglia manifestó que “he militado toda mi vida al lado de la clase trabajadora argentina, en la lucha por las conquistas de mejores condiciones de vida y estoy con la revolución porque ella cumple con las modalidades de mi espíritu, al crear, como ha hecho, una nueva conciencia social argentina”. Juan Perón fue el artífice de su designación y sostuvo sin titubear que “un nuevo soldado de la revolución llega como delegado del Poder Ejecutivo a ejecutar el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Es uno de sus hijos humildes, trabajador y virtuoso, como he podido comprobar en un año de trabajo a mi lado, con resultados excelentes”.
Su nombramiento fue aplaudido por el sindicalismo y Bramuglia se tornó una figura emblemática del nuevo proceso político. En la gobernación conformó un gabinete con miembros de la UCR y con figuras del gremialismo que posteriormente integrarían el Partido Laborista.
Su gestión impulsó activamente la nueva legislación obrera en la provincia. Bramuglia medió en los conflictos sindicales buscando soluciones pacificas y concertadas a las demandas de los trabajadores. A diferencia del contexto represivo que heredó de los años treinta, su tarea se ejerció en base al respeto a los derechos políticos y civiles. Consciente de ello, el gobernador interventor sostuvo que “en la provincia de Buenos Aires a mi llegada había presos políticos y sociales. Dejo la provincia de Buenos Aires sin presos políticos, ni sociales (…) no he cerrado ningún diario, ni he impedido ninguna reunión. Tampoco he cerrado local de ninguna especie”.
Bramuglia apoyó la aplicación del Estatuto del Peón del Campo y propugnó la función social de la propiedad rural  y sostuvo que “El Estado protege y reconoce a la propiedad privada mientras ésta cumple su natural función convergiendo al bienestar común. Lo contrario de este principio es la propiedad como factor anarquizante y creador de la lucha de clases. La propiedad rural no será más en la tierra argentina el medio para la explotación del hombre del campo, así como la propiedad industrial no será el escenario para la explotación de las clases proletarias”.
En el año 1945 inició una campaña para terminar con el analfabetismo en la provincia, que incluyó la construcción de escuelas rurales y la protección de los docentes ya que consideró que la “situación de los maestros ha sido  en nuestro país casi siempre precaria (…) siempre es hora de honrarlo, alentarlo y darle elementos para su completa dignificación profesional”. El gobernador destacó que la escuela tenía una función fundamental en la igualación social y en la construcción de la solidaridad humana.
Luego de los sucesos del 17 de octubre Bramuglia se abocó activamente a la campaña electoral, desde la Junta Nacional de Coordinación de los Partidos Políticos Revolucionarios. El Partido Laborista lo impulsó –sin éxito- como su candidato a gobernador en las elecciones del mes de febrero de 1946.
Durante la presidencia de Juan Perón se desempeñó como Ministro de Relaciones Exteriores y Culto siendo una figura central de la edificación de la doctrina de la Tercera Posición.

La consolidación del peronismo bonaerense: Domingo Mercante
Domingo Mercante era hijo de un obrero maquinista afiliado a la Unión Ferroviaria. Realizó la carrera militar y desde el año 1943 contribuyó junto a Perón en la formación de la logia Grupo de Oficiales Unidos (GOU).
Fue interventor de la Fraternidad y de la Unión Ferroviaria y entabló un vínculo estrecho con Bramuglia apoyando activamente la tarea social y sindical de la Revolución.  
En el año 1943 alcanzó el cargo de Director de Trabajo y Acción Social Directa y luego de los sucesos de octubre en 1945, ocupó el lugar de Secretario contribuyendo con la campaña presidencial.
Su vinculo con el mundo gremial y su confianza con Perón, le permitieron participar en la creación del Partido Laborista que lo impulsó primero como vicepresidente y luego de descartada la candidatura de Bramuglia, como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Mercante fue una figura importante en la centralización del frente político oficialista y propugnó la creación del Partido Único de la Revolución, luego bautizado Partido Peronista.
En el año 1947 normalizó el Partido a nivel bonaerense aplicando el método del voto directo de los afiliados, en las 112 municipalidades de la provincia.
De manera análoga al gabinete de Bramuglia, organizó una estructura política frentista con participación de dirigentes de la UCR, laboristas de origen gremial y de otras extracciones políticas. Varios miembros de la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA), se sumaron a la gestión como fueron los casos de Arturo Jauretche (Banco Provincia), Miguel Cesar Avanza (Ministerio de Educación) o Miguel López Francés (Ministerio de Hacienda). El prestigioso pensador y constitucionalista Arturo Enrique Sampay, ocupó el cargo de Fiscal de Estado.
Mercante desarrolló las bases del Estado interventor y su obra social fue la más importante de la historia bonaerense. Fundó el Instituto de Previsión Social y profundizó la política de Bramuglia tendiente a garantizar una cobertura masiva a la tercera edad. Instituyó el Ministerio de Salud y Asistencia Social (antes Dirección de Higiene) e inauguró los centros de Higiene Materno Infantil.
Le otorgó rango de Ministerio a la Dirección de Educación y garantizó la gratuidad del nivel preescolar aprobando la “Ley Simini 5096” y construyendo jardines de infantes. Creó en la ciudad de Bahía Blanca el Instituto Tecnológico del Sur, que fue el antecedente de la actual Universidad Nacional del Sur. Renovó buena parte de la legislación educativa pre-escolar, de educación general (remplazando la norma de 1875) y aprobó el Estatuto Docente cumpliendo el anhelo de Bramuglia.
La infraestructura estatal ocupó un lugar central en la gestión con el Plan Trienal de Trabajos Públicos (1947-49) o con el Plan Integral de Edificación Escolar que en seis años construyó más de 1500 edificios en zonas urbanas y rurales. Levantó hoteles para los trabajadores en Mar del Plata y otras ciudades, en 1950 creó el parque “Derechos de la Ancianidad” (Pereyra Iraola) y un año más tarde inauguró la “Republica de los Niños” de la ciudad de La Plata. Erigió la planta de tratamiento de agua de La Plata, Ensenada y Berisso y construyó 151 barrios obreros en diversas localidades (9244 viviendas).
En el año 1949 modificó la Constitución Provincial de 1934. El Preámbulo de la nueva Carta Magna sostenía la finalidad de “realizar un verdadero orden social, y de cooperar a la formación de la cultura nacional y al afianzamiento de una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”. El texto reconoció los derechos del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educación y la cultura introducidos en el artículo 37 de la Constitución Nacional.
Mercante renovó la administración impulsando la Dirección de Estadísticas e Investigaciones, los Tribunales de Trabajo, estatizando el Banco Provincia o creando el Ministerio de la Gobernación. Aprobó la Ley Orgánica de Municipalidades 5542/49 que instauró la elección directa de Intendentes, eliminó la asamblea de grandes contribuyentes y facultó al Concejo Deliberante a “autorizar la expropiación de fracciones de tierra, las que se declararan de utilidad pública, para subdividirlas y venderlas a particulares, para fomento de la vivienda propia”.

Su excelente gestión aumentó la popularidad de su figura  y en las elecciones del mes de marzo de 1950 obtuvo el histórico 56% de los votos, enfrentando a la UCR que llevó en la formula a Ricardo Balbín.

jueves, 4 de enero de 2018

ACTUALIZACIÓN POLÍTICA Y DOCTRINARIA DEL PERONISMO BONAERENSE

 CENTRO DE ESTUDIOS HERNÁNDEZ ARREGUI

“Estoy absolutamente convencido de que el Pueblo Argentino ha de defender, consolidar y perfeccionar las realizaciones políticas, económicas y sociales de nuestra doctrina. No sólo pensando en su propia felicidad, sino por la conciencia plena que tiene su destino extraordinario en estos trances decisivos de la historia.” Juan D. Perón

Somos continuadores de la causa popular del gobernador Manuel Dorrego; retomamos el espíritu patriótico y federal de la lucha por la soberanía nacional de Juan Manuel de Rosas; los bonaerenses José Hernández y Leandro Alem fueron símbolos de la causa popular contra el Régimen oligárquico; Juan Atilio Bramuglia y Domingo Mercante son los iniciadores de la doctrina humanista del Peronismo Bonaerense y los forjadores en nuestro suelo de la Revolución Justicialista; Oscar Bidegain retomó el legado de Mercante y Antonio Cafiero se propuso la actualización política y doctrinaria del peronismo provincial, reafirmando la identidad bonaerense y las banderas de la justicia social, la independencia económica, la democracia popular y la autonomía municipal. 

Los valores justicialistas bonaerenses
- El Peronismo Bonaerense fue y continúa siendo un Movimiento Político de emancipación y dignificación económica, cultural y social con proyección provincial, nacional y latinoamericana. 
- Nuestra causa es la dignidad humana y la justicia social y por eso, el Peronismo Bonaerense no desaparecerá hasta ver consumada la felicidad del pueblo y la grandeza de la Provincia y de la Nación.
- La actividad política dignifica al hombre y es un recurso fundamental de realización individual y colectiva.
- La Comunidad Organizada bonaerense es una federación de organizaciones populares democráticas y participativas de base social. La organización popular no será remplazada por los CEOS y tampoco por la virtualidad y los medios de comunicación. 
- El Estado es la realización colectiva de una causa común y nunca un privilegio individual o de facción política. Aquel militante que quiera servirse de los cargos en beneficio propio, de clase o de grupo, no es peronista, es un oligarca.
- El Justicialismo Bonaerense debe convertirse en una escuela de virtudes y la corrupción en todas sus formas debe erradicarse.
- El peronista bonaerense ha de ser un predicador y conducir con su ejemplo de honradez, austeridad, compañerismo y  entrega a la causa del ideal.

 Modelo Bonaerense para el Proyecto Nacional
Propugnamos:
1- La conformación de un Programa Provincial de Desarrollo y de una Identidad Bonaerense en el Proyecto Nacional.
2- La edificación de un Estado ético que sea la voluntad de despliegue del Proyecto Bonaerense y del ideal de justicia social.
3- La consolidación de un Pacto Social Bonaerense para universalizar la salud, privilegiar la niñez y la juventud, promover la dignidad de la tercera edad y erradicar definitivamente la cultura del descarte, la violencia, el crimen organizado, el hambre, el desempleo y la indigencia.
4- Una educación pública sobre principios históricos bonaerenses, nacionales, latinoamericanos y que afirme los valores de la familia, del pueblo, de la comunidad, la solidaridad y el patriotismo.
5- La consumación de una Provincia integrada regional, demográfica y productivamente, en la cual la economía tenga una función social y no prime el egoísmo individual.
6- La industrialización de la Provincia tendiendo al pleno empleo, la soberanía tecnológica, a la independencia económica y a la autarquía presupuestaria.
7- La consolidación de una infraestructura de servicios públicos universales garantizados por el Estado.
8- La edificación de una democracia activa y movilizada, protagonizada por las organizaciones libres del pueblo en el marco de la autonomía municipal.
9- La promoción activa de los clubes de barrio, las asociaciones de fomento, los centros culturales, del deporte social, de las capillas y lugares de culto y del conjunto de organizaciones libres del pueblo en las que el hombre se realiza en comunidad.
10- La apertura de todos los locales partidarios para que sean casas del pueblo, espacios de la cultura del encuentro y tribunas de doctrina elevando la cultura política de la Provincia

El peronismo bonaerense tiene el deber de vencer y de ser vanguardia en la construcción del orden justo. Tal como estableció el General Perón: “No queremos que la historia pueda algún día enrostrarnos que no fuimos lo suficientemente generosos. No queremos que en la historia, que leerán nuestros hijos o nuestros nietos, pueda quedar en blanco el espacio que un argentino patriota puede ofrecer siempre, en la historia de los Pueblos, a otro argentino patriota.”


Provincia de Buenos Aires, República Argentina, enero de 2018.

martes, 14 de noviembre de 2017

Medios de comunicación y neoliberalismo: el fetichismo tecnológico

Aritz Recalde, noviembre 2017

En las últimas décadas se viene produciendo una modificación de los ámbitos de formación y de distribución del conocimiento. Los espacios tradicionales de organización de la cultura, como la familia, las instituciones barriales (clubes deportivos, asociaciones de fomento, etc.-), las escuelas y la iglesia, están perdiendo centralidad frente la televisión e Internet.
Los partidos políticos y los sindicatos vienen reduciendo su histórica función de capacitación ideológica de los dirigentes y cada día, con más fuerza, la agenda de gobierno está siendo impuesta por los medios de comunicación concentrados. Estos últimos, actúan en alianza con los grupos económicos, el Poder Judicial y los servicios de inteligencia del Estado. El histórico lugar que tuvo la prensa gráfica en la formación ideológica de las elites y de las clases medias está siendo remplazado por la información que circula en las redes sociales y en los nuevos formatos televisivos ligados al espectáculo.  

El fetichismo tecnológico
Para intentar comprender algunas de las posibles derivaciones de este proceso de transición cultural, consideramos oportuno poner en discusión dos cuestiones.
La utopía tecnológica. Habitualmente se cree que las nuevas tecnologías y en particular Internet, están liberando a la humanidad de las ataduras informacionales de otras épocas. Hay analistas que postulan que se terminaron las estructuras y las jerarquías en la circulación y en el acceso a los datos. Internet habría eliminado los límites al conocimiento y los cibernautas ejercerían un proceso horizontal y protagónico de adquisición del saber universal. En realidad, la comunidad se enfrenta a un mecanismo de control y de banalización de la cultura que está reduciendo la capacidad crítica y reflexiva de las personas. La definición misma de “red social” es engañosa, ya que no existe verdadera horizontalidad, sino que los principales circuitos de información y cultura están regulados por corporaciones locales y extranjeras. Como resultado de su accionar, está aumentando el poder cultural de la elite política y económica, en paralelo a la reducción de la capacidad de discernimiento de la masa popular.
La pérdida de la centralidad educativa que ejercían la familia, la dirigencia sindical, el cura, el profesor o el maestro, impiden que los receptores adquieran la capacidad crítica necesaria para entender cabalmente lo que leen y consumen en Internet y particularmente en las redes sociales. Ello supone un riesgo para el individuo y su familia, que quedan a merced de delitos informáticos o sexuales. En el plano emocional, las redes sociales producen adicciones, angustias, ansiedades y pueden originar trastornos severos de personalidad. Su consumo exacerbado disminuye la capacidad crítica y dificulta la conformación de un pensamiento riguroso y sistemático. Las nuevas tecnologías de la comunicación y del entretenimiento en manos de corporaciones están conformando un  estado mental enfermizo que exacerba el individualismo, el aislamiento y el consumismo. Estas últimas características se convierten en los parámetros culturales y de vida para generaciones de jóvenes, que abandonaron todo tipo de proyecto social, colectivo o patriótico, para remplazarlo por la identidad banalizada y el consumo de la red. Hace tiempo que la educación pública está en crisis y ese vacío es ocupado por contenidos en las redes, conllevando el peligro de demoler la identidad nacional y los valores que hacen al mantenimiento del orden social.
Las redes infunden odios y temores colectivos que debilitan considerablemente la posibilidad de construir una comunidad política organizada. Se impulsa la acción irracional y la apología del método de la venganza mediatizada y el escándalo público. El bombardeo informacional, dirigido desde las corporaciones locales y foráneas, instala falsas agendas públicas y pone en serio riesgo la democracia y la soberanía nacional.

El supuesto de universalidad y de normalidad del funcionamiento de la TV e Internet en Iberoamérica. El mundo actual está en una férrea lucha por los recursos naturales y por los mercados y esa contienda se desenvuelve en el plano cultural y comunicacional. Justamente por eso, no es casualidad que las naciones en disputa organicen sus propios sistemas y aplicativos de comunicación e Internet y que impulsen regulaciones con sentido nacional y social como ocurre en China, Rusia o en la Comunidad Europea.
El sistema de comunicación audiovisual de Iberoamérica no es el único posible, sino que es el resultante de una situación transitoria de lucha de poderes. En nombre de la libertad del periodismo y de Internet, en nuestro continente se esconde una subordinación neocolonial con los EUA, país con el cual tenemos una dependencia tecnológica, cultural y de contenidos.

La televisión e Internet en vías de reemplazar a las organizaciones libres del pueblo y al Estado
El sistema de medios de la República Argentina. Los servicios de comunicación audiovisual funcionan de manera oligárquica, extranjerizante y oligopólica.
Son OLIGÁRQUICOS por su condición de propiedad y sus titulares integran grandes empresas vinculadas al poder económico y político. Por mucho tiempo la ley 22.285/80 impidió la titularidad de radios y de televisión a las cooperativas, dejando ese derecho meramente a las empresas comerciales. En Argentina los principales medios de comunicación son propiedad de grandes conglomerados económicos, de manera similar a lo que ocurre en Chile (El Mercurio), en Venezuela (Cisneros) o en Brasil (Globo). Además, los medios son oligárquicos por su línea editorial y se han opuesto históricamente a los gobiernos de raigambre popular de Yrigoyen, de Perón o de Kirchner. Algo similar ocurre en toda Iberoamérica y los medios hostigan con su línea editorial a los dirigentes políticos con vocación de reforma económica y social.
Los servicios de comunicación audiovisual son EXTRANJERIZANTES en su propiedad y en los contenidos que difunden. En la Argentina la Televisión surgió desde el Estado (Canal 7). En la misma etapa se inauguró la agencia de noticias pública (TELAM) y se sancionó una ley regulación de medios con regulación nacionalista (14.241/53). Desde el año 1955 en adelante, se inició un proceso de norteamericanización de la televisión en acuerdo con los nuevos grupos privados locales. Estos últimos, firmaron convenios con empresas de los EUA y el canal 9 surgió con la NBC, el 11 con la ABC y el 13 con el grupo Goar Mestre. Para detener esta tendencia, la ley 22.285/80 impidió que los medios de comunicación sean adquiridos por grupos extranjeros.
Carlos Menem impulsó una política de desnacionalización del periodismo por intermedio de reformas normativas y de la firma de tratados de inversiones. Los conglomerados internacionales se quedaron con canales y radios, como fue el caso del entonces grupo español que adquirió Canal 11 (TELEFE). La reciente realineación geopolítica de CAMBIEMOS con los EUA, favoreció el hecho de que los norteamericanos se apropien de los derechos de televisación del futbol de primera división (Fox – Turner) y del canal TELEFE (Viacom). No es casualidad que Macri haya sacado de la grilla de la TV Digital a TELESUR y permitido el ingreso de la TV francesa (France 24), en un acto de censura de la comunicadora sudamericana y de subordinación a la división internacional del trabajo y de la cultura.
Los servicios de comunicación audiovisual se organizan en un grupo reducido de OLIGOPOLIOS. En los años noventa se flexibilizó la normativa para fusionar la propiedad de los medios gráficos y audiovisuales. Se expandió de 4 a 24 el número de licencias de cada prestador de radio y de televisión, permitiendo a unos pocos conglomerados empresarios administrar la información y la cultura a lo largo y a lo ancho de la Argentina.
La ley 26.522/09 intentó revertir la tendencia a la concentración oligopólica, para impulsar la pluralidad de voces. Por exigencia de las grandes empresas de medios, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue derogada parcialmente por el DNyU 267/15. Éste último instrumento legal, prorrogó por 10 años las licencias de los grandes grupos, derogó la cláusula antimonopolio -pese a su constitucionalidad establecida por la Corte Suprema- y eliminó el tope de las licencias que puede adquirir cada prestador. En nombre de la libertad de mercado, el Gobierno Nacional intervino activamente para favorecer a Clarín y a los grupos oligopólicos trasnacionales. Con la finalidad de garantizar el poder de los CEOS y la parcialidad en la regulación de la comunicación, el DNyU 267/15 eliminó el AFCA y creó en su lugar el ENACOM, que es controlado por mayoría de miembros en representación del Poder Ejecutivo de La Nación.

Internet y los sistemas de control total
El uso que hacemos los argentinos de Internet y de sus aplicaciones depende, tecnológicamente y en contenido, de los EUA.  Los programas de buscadores de datos más utilizados (Google, Yahoo, etc.), las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, etc.-), los servicios de mensajería (WhatsApp, etc.-) o los repositorios de videos (Youtube) son producidos y administrados por empresas de los EUA en acuerdo con su gobierno. Un pequeño número de corporaciones radicadas en Silicon Valley y en unas pocas ciudades de los EUA, monopolizan el software (Microsoft) y regulan qué vamos a encontrar en los buscadores de información o de música de las computadoras, teléfonos celulares o tablets.
Con la masificación de uso de Internet sin regulación pública, desapareció el concepto tradicional de la vida privada de las personas. Las empresas y los gobiernos captan y ordenan las creencias religiosas, las tendencias sexuales, las ideologías, los hábitos de consumo y la ubicación geográfica de los individuos. Nunca en toda la historia de la humanidad, se tuvo la capacidad de reunir tanta información privada, sin más regulación y finalidad que la ambición comercial y el deseo político de dominio de algunos Estados.
Las empresas norteamericanas que administran los circuitos de internet, reúnen la información privada que es utilizada con fines comerciales y de control ideológico y político. La seguridad interna y la política exterior de los EUA se ponen en juego en Internet y no hay casualidad alguna en el hecho de que la red social Twitter haya censurado a la cadena rusa de Noticia RT y a Sputnik. Además, y de manera más sutil, hay diversos mecanismos para que las empresas ordenen la información que circula y que se lee en Internet. Google tiene un importante poder para regular y modificar algoritmos de los motores de búsqueda, llevando a los lectores a encontrar la información que la empresa y el gobierno de los EUA consideran oportuna.
El uso de internet y de las redes sociales que las corporaciones realizan, están violando los derechos del individuo liberal, al estar reuniendo datos, estudiando perfiles y utilizando todas las acciones particulares y las opiniones de las personas. Ya es obsoleto el postulado de la Constitución Nacional argentina que sostiene que “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. En nuestro país los buscadores de información conducen compulsivamente a los lectores a las plataformas de Clarín, Infobae y La Nación. Estas empresas les imponen la agenda publica a los usuarios y su poder está amplificado con la inclusión de accesos directos obligatorios en la telefonía celular o tablets, conformando una red comunicacional oligopólica y direccionada políticamente. 


La utilización partidaria de la comunicación e Internet
En el marco del debilitamiento de los partidos políticos y de las instituciones de la sociedad civil, la actividad de Internet y de los medios de comunicación audiovisual se tornó fundamental. Las corporaciones económicas y los dirigentes partidarios contratan consultoras y fundaciones para analizar tendencias, expectativas o el estado emocional de la opinión pública. Internet y las redes sociales son insumos fundamentales y el conocimiento de los sujetos reunido por los instrumentos tecnológicos, es varias veces más detallado que el resultante de realizar una encuesta. Sabiendo qué opinan, sienten y esperan las familias, clases o grupos humanos, las nuevas tecnologías permiten individualizar los mensajes e interpelar a la masa popular.
Las personas en su paso por Internet dejan rastros, conversaciones y datos. La información es utilizada para imponerle al individuo un mensaje personalizado en sus redes, casillas de correo o mensajería. Google y las redes sociales estudian a los individuos y son sociólogos y psicólogos para analizar comportamiento y pedagogos, artistas y comunicadores para imponerles ideología. Las empresas que regulan las nuevas tecnologías le imponen al individuo un mensaje que es irradiado en paralelo en la TV, las computadoras, la radio, tablets o los teléfonos celulares. Un mismo discurso es presentado en diversos formatos informativos, deportivos o de entretenimiento, tendiendo a una especie de dictadura comunicacional de alto impacto y prácticamente imposible de evitar para el individuo de a pie.    
Los servicios de inteligencia del Estado y las empresas de Internet reúnen, venden o utilizan esa información para diagramar las campañas, extorsionar a la clase política o para manipular estados de ánimo colectivo. En el momento de definir la estrategia electoral, hay dos grandes universos de grupos sociales a interpelar ideológicamente. Por un lado, está el universo de los sujetos “politizados” o convencidos de seguir a un dirigente, un partido o a una idea. Haciendo reduccionismo, este sector puede involucrar alrededor del 30 al 40% de los electores. Con la prensa y con las nuevas tecnologías, a esta porción de electores se intenta radicalizarlo, desmovilizarlo o confundirlo, según el espacio de donde provenga la comunicación.
Por otro lado, están los individuos “desinformados” o sin posición partidaria claramente definida. A este grupo que suele definirse como ajeno o distante a la política, lo interpelan por intermedio de canales de comunicación no estructurados o de formato informativo clásico. El consumo de entretenimiento y las redes sociales permiten movilizarlo emocionalmente, sin que el sujeto lo perciba racionalmente. La comunicación de las redes o el espectáculo infunde empatías, temores, angustias, resentimientos o expectativas. En estos casos, la imagen y la emoción bombardeados constantemente al sujeto a través de internet, pesan más que la razón política (programas de gobierno o ideologías partidarias).
El asesor de CAMBIEMOS, Jaime Duran Barba, trabajó con destreza la estrategia de construcción de la imagen presidencial en redes e Internet. La tarea del gobernante consiste en gestionar los intereses de las elites económicas y con esa finalidad hay que justificar los proyectos de desigualdad institucionalizada como los únicos posibles. En su óptica, vale más la credibilidad del dirigente que su plataforma de gobierno y esta cuestión se construye mostrando a sus familiares realizando gestos con personas comunes y mascotas o “actuando” escenas de la vida cotidiana del candidato. Esta campaña esconde los intereses de poder que representa el Partido político y evita debatir el trasfondo de las medidas que se proponen implementar los candidatos. Barba argumenta que la política es un campo de construcción de “esperanza” o de instalación de temas de “conversación” y que deben dejarse en un segundo plano los proyectos de país, las ideologías y las disputas de intereses. Al momento de ganar una elección, la emoción supera ampliamente a la razón.


Organizaciones libres del pueblo o neoliberalismo
De profundizarse el panorama político y cultural mencionado, la estructura mental y actitudinal de las nuevas generaciones está en serio riesgo. El orden social puede ser suplantado por un inestable estado de crisis política permanente, motorizado por odios mediatizados y por una carencia total de sentido colectivo, patriótico y nacional de la vida humana.
Frente a ese panorama, deberíamos reconstruir la escuela pública reforzando el cumplimiento de normas sociales y el sacrificio personal, difundiendo valores humanos solidarios y una concepción nacional y patriótica de la existencia.

La comunidad para pervivir en el convulsionado sistema político internacional actual, necesita potenciar a los clubes de barrio, a las iglesias, a los partidos políticos y a los sindicatos. Solamente con un pueblo consiente y organizado, se generarán las condiciones políticas para la necesaria regulación social y nacional de Internet y de la comunicación que garanticen la pluralidad de voces y la elevación cultural y ética del pueblo.



viernes, 10 de noviembre de 2017

La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales y la Ley universitaria de 1974

Aritz Recalde, noviembre de 2017

El 20 de agosto del año 1973 la FATUN (Autentica[1]) le entregó al Rector de la UBA, Rodolfo Puiggros, una copia del documento “FATUN Autentica y la ley universitaria”.  El texto surgió como producto de un encuentro de delegados de base en la localidad de Bahía Blanca y tuvo como finalidad analizar el desenvolvimiento del gobierno de Héctor Campora y garantizar la participación de los trabajadores nodocentes en la reconstrucción institucional.

Previamente al encuentro de Bahía Blanca, la Federación se reunió con el Ministro de Educación de La Nación Jorge Taiana, quien les adelantó la decisión del Gobierno de impulsar una nueva legislación universitaria.

En el documento “FATUN y la ley universitaria”, los trabajadores nodocentes se expidieron sobre la reforma de la educación superior que promovía el Justicialismo y que finalmente tuvo sanción con el texto 20.654/74, “Ley orgánica de las universidades nacionales”.
El texto está compuesto por 9 artículos. Entre los conceptos fundamentales, la FATUN estableció que la universidad tenía que contribuir a la Liberación Nacional y que a la clase obrera le cabía conducir el proceso en el país y en la institución educativa.
La propuesta impulsaba la participación en el cogobierno de organizaciones externas a la universidad y propuso que las empresas privadas y públicas destinen recursos para becas de estudio.
El texto propuso reforzar los vínculos universitarios con las empresas del Estado, “aportando todo el caudal técnico y científico (…) a efectos de revertir la utilización de ese material humano y científico que hasta ahora ha estado ligado a convenios internacionales opuestos al proceso de liberación nacional”.

La nota entregada al Rector de la UBA llevó la firma de Néstor Mascioto y del histórico dirigente nodocente Ernesto Ramírez.





[1] Previo a la unidad del 26 de noviembre del año 1973, la FATUN estuvo dividida entre FATUN y FATUN Autentica. Al momento de la publicación del documento, esta última se componía de las asociaciones de base de Buenos Aires, La Plata, Bahía Blanca, Nordeste, La Pampa y Comahue. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

El Neoliberalismo contra la civilización

Aritz Recalde, noviembre de 2017

El liberalismo clásico ofició como la ideología política de los imperios francés y británico. Ambos Estados expandieron su sistema social a partir de su poder militar, tecnológico y económico. El liberalismo y la racionalidad científica moderna, se convirtieron en la matriz de sentido y de justificación del accionar de las potencias europeas. El colonialismo británico articuló la ideología del “progreso” liberal, con el darwinismo de matriz biológico sometiendo violentamente a razas, etnias y naciones.
El neoliberalismo es la ideología del imperio norteamericano, que viene a remplazar al esquema de dominio inglés. Su estructura lógica es similar al liberalismo y postula su propio modelo de sociedad como supuestamente universal. Existiría un sólo camino al desarrollo mundial y aquellos Estados y gobiernos que no se adecuen, serían populistas, autoritarios o estarían anclados en el pasado. El resultado de una imposición transitoria de poder político, es presentado como un proceso histórico natural e inevitable. En nombre del neoliberalismo, se justifica la distribución desigual de la riqueza entre las naciones y se presenta como un hecho normal el subdesarrollo económico y social de los países.
El neoliberalismo norteamericano a diferencia del liberalismo clásico, carece de una noción acabada de progreso y no postula una meta de evolución humana. El neoliberalismo es nihilista y perdió hace tiempo los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. La ideología actual da por hecho y convive sin contradicciones, con la existencia de una masa mayoritaria de excluidos del sistema.    

EUA y el capital financiero
El neoliberalismo de los EUA se exportó como resultado de que los norteamericanos ganaron la Segunda Guerra Mundial. Luego de la conflagración bélica se inició la “guerra fría” contra los soviéticos, que terminó con el derrumbe comunista del año 1989.
Caído Hitler, las potencias triunfadoras se distribuyeron el mundo e Iberoamérica quedó en la órbita norteamericana. Los EUA apoyaron golpes de Estado contra los nacionalismos sudamericanos, por considerarlos contrarios a su propio interés. Contribuyeron a derrocar a Perón en 1955, a Allende en 1973 o bloquearon a la Cuba de Fidel Castro, entre otros tantos casos de manifiesta violación al derecho a la autodeterminación nacional. Como ya lo habían hecho en Brasil (1964) o en la Argentina (1966), en los años setenta impulsaron dictaduras en el marco del Plan Cóndor.
En el año 1971 el presidente Richard Nixon abandonó el patrón oro en los EUA, potenciando el proceso de formación del dinero fiduciario. Las empresas empezaron a tomar créditos del creciente mercado financiero. El excedente de recursos que los bancos no colocaron en la actividad productiva, fue destinado a financiar préstamos de consumo de los trabajadores y las familias.
Se produjo una desregulación de los flujos financieros mundiales, que fue extendido por la enorme masa de recursos derivado del aumento del precio del petróleo de 1973.
Las décadas del setenta y del ochenta se caracterizaron por la existencia cruentas dictaduras políticas, cuando en paralelo, se garantizó la libre disponibilidad de los capitales financieros y la apertura comercial. La ideología neoliberal priorizó la libertad de mercado y con esa finalidad, los asesores norteamericanos no dudaron en eliminar la democracia y el sistema constitucional en Iberoamérica.   

La economía del descarte
Habiendo alcanzado manejo e influencia sobre los diversos gobiernos sudamericanos, los técnicos neoliberales y los Organismos Internacionales de crédito, condujeron a los países iberoamericanos a aplicar políticas de desindustrialización, desregulación y de extranjerización económica. Las instituciones como el FMI que habían nacido para regular el sistema mundial y evitar las crisis, fueron los impulsores del nuevo patrón de crecimiento mundial asentado en la especulación desmedida y en la inestabilidad constante.

La única religión del neoliberalismo es la del dios dinero y en su óptica no existe otra patria que el mercado y la finanza. En base a esta ideología, impulsaron un nuevo patrón de desarrollo económico mundial que puede resumirse en lo siguiente:

Punto de partida
Objetivo de política pública neoliberal
Caracterización
Economía productiva
Rentabilidad financiera
ESPECULACIÓN
Economía industrial
Primarizaciòn económica agro minera
DESINDUSTRIALIZACIÓN
Economía estatal, social y mixta
Empresas privadas
PRIVATIZACIONES
Economía de capital nacional
Empresas extranjeras
EXTRANJERIZACIÓN
Economía de pequeña y mediana escala
Grandes grupos económicos
CONCENTRACIÓN
Distribución del ingreso y derechos laborales
Flexibilización laboral y aumento de rentabilidad del capital
EXPLOTACIÓN DEL TRABAJO
Economía de bienestar orientada al mercado interno
Economía de exportación
APERTURISMO

En el caso Argentino, para imponer este sistema económico y social los grupos económicos y los EUA impulsaron dictaduras y restricciones políticas entre 1955 y 1973. En el año 1976 aplicaron el terrorismo de Estado con la finalidad de destruir el modelo sindical argentino.
Ya sin una democracia social como perspectiva, desde el año 1983 en adelante se implementó el programa económico neoliberal con las leyes de Reforma del Estado (23.696/89) y de Emergencia Económica (23.697/89), con la extranjerización de hecho del Banco Central (autonomía formal) y con la privatización de empresas públicas o de los fondos de jubilaciones (AFJP).  
Se calculan que se perdieron más de 50 mil empresas en dos décadas, en paralelo al que el país se endeudo a tasas de interés exorbitantes que culminaron en la severa crisis política y social del 2001.

Deuda externa argentina
Año
1955
1976
2001
Monto (millones dólares)
500
8000
142.000

El balance social del ciclo económico es sumamente perjudicial para la mayoría. El país socializó la deuda y no así las ganancias y en paralelo al aumento desmedido del giro de utilidades financieras al extranjero, se empobreció el pueblo argentino. Carlos Leyba describió la terrible dimensión social del neoliberalismo, cuando afirmó que “Hace 40 años los pobres eran 800 mil y hoy 13 millones. Se multiplicaron por 16 mientras que la población total se duplicó”.

Año
Habitantes
Pobres
1979
27,6 millones
800 mil
2002
36 millones
20 millones
2017
44 millones
13 millones

El neoliberalismo difunde una ideología que exacerba el egoísmo y promueve la explotación laboral, al punto de postular la desaparición de los derechos sociales como requisito irrenunciable al crecimiento. El deterioro del nivel de vida de los pueblos y el empobrecimiento de los países, sería el costo para que se produzca la “lluvia de inversiones extranjeras”. 
La confluencia de un patrón de subdesarrollo económico neoliberal, el estancamiento de la economía internacional y la desigualdad en la distribución de la riqueza, consolidan sin solución alguna, la actual fragilidad social y laboral del 40% de los argentinos.

Trabajadores registrados
12 millones
Distribuidos entre asalariados (75%) e independientes (25%)
Trabajadores informales
4,5 millones
33% de los argentinos
Desempleados
1,5 millones
9% de los argentinos

El fin de la organización popular
El neoliberalismo es enemigo de los sindicatos y de las organizaciones libres del pueblo. La democracia popular y el neoliberalismo, son antagónicos irreconciliables. En dicha ideología, el mercado debe ser el principal asignador de recursos, lo que implica en los hechos, la sustitución de la democracia de masas por el gobierno de los CEOS y las corporaciones.

Cambios en el proceso de formación cultural
Ámbitos tradicionales de la formación cultural y política
La propuesta neoliberal
Situación actual de la Argentina
Sindicatos
Partidos políticos
La televisión forma la opinión pública y define la agenda política
CAMBIEMOS sancionó el DNU 267/15 y le otorgó los principales medios de comunicación a Clarín y a grupos concentrados internos y de los EUA
Familia, clubes, escuelas, iglesias, sociedades de fomento, etc.-
Desaparece la organización popular y la televisión e internet imponen los valores sociales
Internet es regulado tecnológica e ideológicamente, por los EUA y un reducido grupo de corporaciones locales

Prensa gráfica
Las redes sociales y espectáculo televisivo, son los formadores de dirigentes políticos
Las redes sociales se regulan desde empresas norteamericanas. La banalización de la política, es organizada por un grupo reducido de corporaciones

El neoliberalismo pone en riesgo la sociedad
El sistema económico internacional no superó la crisis del banco Lehman Brothers del año 2008, que originó una retracción del comercio mundial del 20% y una caída del 13% de la producción internacional. Según datos de la OCDE, durante los próximos cincuenta años la economía del planeta crecerá por debajo del 2,7% anual. Investigaciones recientes, dan cuenta que alrededor del 50% de las actuales tareas productivas que desarrollan personas, pueden remplazarse por máquinas y nuevas tecnologías.
El neoliberalismo conduce el capitalismo a una crisis económica y social permanente. La especulación financiera y la exacerbada rentabilidad del capital sin límites, sin regulaciones y sin finalidad social alguna, están dejando como saldo la desindustrialización y el desempleo masivo. Como producto de estas políticas, se corren varios riesgos:
-       profundizar el subdesarrollo la mayoría de países del mundo, para beneficiar a un grupo selecto de corporaciones y a una elite de naciones que controlaran la finanza, la guerra, la información, la tecnología y los recursos naturales del planeta.
-       destruir el ecosistema y agotar las fuentes de riqueza naturales vitales para la humanidad.
-       insectificar al hombre en el plano social y cultural, conduciéndolo a situaciones de explotación similares a las del capitalismo el siglo XVIII. 
-       generar un desequilibrio de las relaciones internacionales y desatar una tercera guerra mundial, cuya capacidad de destrucción es superior a las anteriores por el avance de la tecnología bélica.

Si a los problemas estructurales de crecimiento y de generación de empleo, se le suma el aumento de la desigualdad, la perspectiva de vida de la mayoría de la humanidad es poco auspiciosa. En este contexto, las organizaciones libres del pueblo, serán un freno al neoliberalismo. Argentina tiene una estructura sindical y una cultura política y social avanzada, sin la cual el neoliberalismo ya habría destruido la economía y deteriorado la vida de la familia. Sobre esta base, es imperioso reconstruir todo el tejido de la sociedad civil y sus organizaciones o en su defecto, el neocolonialismo de internet y de la televisión va a profundizar el subdesarrollo mental de la Argentina. A nivel regional, la unidad iberoamericana es un requisito impostergable, en el contexto de un mundo que de desenvuelve en bloques continentales en tensiones y disputas.