miércoles, 24 de agosto de 2016

“El gobierno de Cambiemos beneficia al Capital financiero, grandes terratenientes y empresas oligopólicas”

Entrevista a Aritz Recalde

Por: Exequiel Cáceres

24 ago - P&M dialogó con el sociólogo y profesor de la UNLA, Aritz Recalde, quien recientemente ha publicado su último trabajo “Intelectuales, Peronismo y Universidad”. 

A continuación reflexiona sobre el panorama político y económico en nuestro país, Latinoamérica y el mundo.

PRIMERA PARTE:
-¿Cómo podemos entender este cambio en el plano económico que se está viviendo en nuestro país, tanto de manera interna, como también para con el mundo?
La situación económica mundial, regional y nacional forma parte de una crisis. El modelo de desarrollo centrado en la especulación financiera diagramado por las “corporaciones multinacionales”, los “fondos de inversión” y las “calificadoras de riesgo” de las Potencias occidentales, condujo a los centros del poder mundial a una situación de estancamiento económico. La quiebra del banco Lehman Brothers del año 2008 fue una de las manifestaciones de una crisis económica y financiera profunda de carácter mundial.
Con la supuesta finalidad de superar la crisis los EUA y Europa se abocaron a rescatar con recursos “públicos”, los negocios financieros “particulares” de los bancos. El resultado esperable de estas medidas, es la consolidación de un sistema financiero que sigue acumulando ganancias, en paralelo a una economía internacional con bajas tasas de crecimiento o incluso de recesión. El sistema capitalista actual privilegia la especulación financiera y el salvataje de bancos, en lugar de la actividad productiva y el consumo popular. En este contexto, las condiciones sociales de vida de gran parte del planeta se deterioraron considerablemente. De manera similar a Iberoamérica en los 1980 y 1990, las familias de Europa o Estados Unidos están perdiendo los derechos sociales ganados en el siglo XX.
Varias economías de los países centrales están en recesión y/o bajo crecimiento. Esto deriva en menores importaciones de Latinoamérica y en la conformación de un excedente productivo que buscan imponer a nuestros países. EUA se propone recuperar el terreno perdido frente a esquemas como el BRICS. En este cuadro, los gobiernos de las potencias protagonizan una disputa comercial, política y bélica por la apropiación de recursos naturales y de los mercados mundiales. La desestabilización a las que se ven enfrentados Brasil, Venezuela o la Argentina en 2015, se encuadró en esta disputa entre imperialismos. No exageró el Papa Francisco cuando caracterizó a las tensiones internacionales como una potencial “tercera guerra mundial”.

Desde entrado el siglo XXI, Iberoamérica venía atravesando un importante ciclo de crecimiento, favorecido por el buen precio de parte de sus recursos de exportación (soja, petróleo, minería, etc.). Las condiciones macroeconómicas fueron aprovechadas por los gobiernos nacionalistas, que se propusieron saldar las deudas sociales de sus pueblos luego de décadas de crudo liberalismo. La revolución boliviana de Evo Morales impulsó el Bono Juancito Pinto y creó universidades indígenas. El Partido de los Trabajadores aplicó la Bolsa Familia y consolidó un sistema de becas para ciudadanos negros y pobres. En la Argentina el Frente Para la Victoria sancionó la Asignación Universal por Hijo y federalizó el sistema universitario creando más de 15 Casas de Altos Estudios. En estos tres países y en otros como Ecuador, Uruguay o Venezuela, se crearon nuevos empleos y los habitantes accedieron al derecho a la vivienda, la salud o la educación.
Además y con resultados disimiles, los gobiernos nacionalistas desarrollaron su estructura económica e impulsaron un nuevo proceso de industrialización. Con esta finalidad estimularon varias nacionalizaciones de empresas estratégicas como la YPF Boliviana o la YPF y las AFJP argentinas. Países como Brasil son exportadores de recurso naturales y además, de aviones (EMBRAER) y administran una empresa petrolera con participación internacional (PETROBRAS). Argentina inició un importante proceso de sustitución de importaciones y consiguió producir satélites y bienes atómicos. Pese a los avances generados, buena parte de Iberoamérica no alcanzó y no consolidó su independencia económica.
El ciclo de altos precios de los recursos naturales empezó a revertirse. En algunos casos, la caída de los precios fue impulsado deliberadamente: por ejemplo, el petróleo bajó, entre otras cuestiones, porque intervinieron los EUA explotando y comercializando reservas no convencionales de energía. Frente a este nuevo escenario, aquellos países que no consolidaron la industrialización encontraron grandes dificultades para afrontar la falta de colocación de sus exportaciones o la carencia de divisas. Venezuela atraviesa una crisis económica severa. Dilma Rousseff aplicó un ajuste de las cuentas públicas en Brasil. Argentina creció a bajas tasas durante los últimos años y mantuvo déficit fiscal y comercial.
Los problemas económicos mencionados, la guerra mediática interna e internacional y la presión de los factores de poder mundial, están induciendo cambios de gobierno. En lugar de los líderes nacionalistas, se produce una tendencia a que asuman mandatarios neoliberales apoyados por los EUA.  En la Argentina triunfó CAMBIEMOS que organizó un gabinete de empresas multinacionales y de referentes políticos conservadores. Una vez en el mando del país impulsaron un patrón de desarrollo que beneficia a tres sectores que son: el Capital financiero especulador internacional, los
Grandes terratenientes y exportadores agrícolas y las empresas oligopólicas de servicios e importadores de manufactura extranjera. Las ganancias del sector financiero aumentan exponencialmente la deuda externa. Para garantizar la rentabilidad del sector agroexportador devaluaron la moneda generando una inflación acelerada y aumentando ganancias a los grupos concentrados. Las empresas de servicios aumentaron más del 1000 % las tarifas...

El Resultado está a la vista
El resultado económico del primer semestre es evidente del nuevo perfil productivo. Las PYMES y el comercio bajaron el volumen de ventas e incluso están quebrando empresas fruto de la apertura económica y la caída del consumo. Se perdieron más de 180.000 puestos de trabajo en seis meses.  El país está en recesión y acumulará en el año una inflación superior al 40%...
En paralelo, los negocios financieros dejaron como resultado un incrementó de deuda para el Estado argentino superior a 32.000 millones de dólares. Fruto de la devaluación cayeron los salarios de los trabajadores. La diferencia de exportar la cosecha de $ 9, 5 a $ 15 dejó como resultante una ganancia adicional superior a los $ 50.000 millones de pesos.

-¿Qué objetivo tiene la última toma de deuda por parte del gobierno nacional de Cambiemos?
Al eliminarse los topes para la adquisición de dólares y permitirse la fuga de divisas, Argentina se ofrece al mundo como una plaza financiera óptima para especular. En tan sólo unos meses, el gobierno emitió 16.500 millones de dólares para sufragar a los Fondos Buitres. Las letras del Banco central (LEBAC) pagan una tasa del 34% en pesos, dejando como saldo en los primeros meses del año una ganancia superior a los 3.000 millones de dólares. En el mes de enero el Banco Central tomó un préstamo puente de 5.000 millones de dólares, a una tasa cercana al 7% en dólares. Las provincias consiguieron el aval de Nación para acrecentar una deuda que ya superó los 8.200 millones de dólares.
Debido a la apertura económica, la caída del consumo, la suba de los servicios públicos o la recesión económica internacional, se hace poco viable el desenvolvimiento de la actividad industrial en Argentina. El país va camino a reprimarizar su economía y a aumentar exponencialmente la deuda externa y dicho proceso puede culminar en un nuevo 2001. 
El país se torna una semicolonia económica de las Potencias extranjeras, que nos venden sus excedentes comerciales y obtienen y giran fabulosas ganancias financieras y empresarias. El productor y el trabajador argentino subsidian las economías y el nivel de vida del extranjero.

Que le vaya bien al gobierno de CAMBIEMOS no implica la prosperidad del conjunto del país, sino meramente la acumulación de riquezas de las empresas extranjeras que administran los Ministerios.  

-¿A qué se debe el triunfo de la derecha, tanto en nuestro país como en gran parte de América Latina?
Hay factores económicos que generaron dificultades de crecimiento y ello conlleva a la pérdida de capital electoral. Las medidas de ajuste del Estado de Dilma Rousseff mermaron su electorado y alcanzó la relección presidencial con un estrecho margen. En nuestro caso, la caída del crecimiento y la regulación del mercado de divisas (corralito) acarrearon costos electorales para el oficialismo. Al problema económico, hay que sumarle cuestiones sociales no resueltas como la violencia, la desigualdad o la precariedad en el empleo que llevaron a muchos trabajadores a buscar un “cambio” o una alternativa. En este marco, el poder económico manejó con destreza los resortes mediáticos que convencieron a muchos trabajadores acerca de que su legítimo reclamo iba a ser atendido por los representantes de las derechas neoliberales. A este esquema hay que sumarle la acción judicial, la desestabilización económica y la tarea permanente de las ONG norteamericanas dedicadas a hacer propaganda e inteligencia contra los gobiernos populares.
Finalmente, hubo problemas de construcción política que derivaron en serias dificultades para conformar herramientas políticas que garanticen la alternancia de los candidatos. En el caso de la Argentina, en 12 años no se construyó un candidato o un espacio político capaz de continuar el proyecto y por el contrario, el Frente Para la Victoria llegó a la elección dividido y no existió una estrategia de campaña capaz de potenciar la militancia.
Si habría que ordenar la importancia de las variables económicas, sociales, culturales o políticas para explicar la derrota política argentina, ésta última es fundamental. La interna entre la Conducción nacional y el Partido Justicialista y la CGT fue perniciosa. La tendencia de Cristina a armar un espacio propio con candidatos de escasa relevancia electoral, facilitaron la estrategia neoliberal de CAMBIEMOS y del capital trasnacional. La histórica derrota en la provincia de Buenos Aires fue una de las manifestaciones de los serios errores de construcción política.


Entrevista extraída de:

SEGUNDA PARTE
-¿Cuáles son los desafíos de estos tiempos para el Peronismo?
En la época de Perón, el justicialismo era la organización dinámica de una revolución nacionalista y obrerista. Desde el 1 de julio del año 1974 el peronismo fue mutando y siendo el partido del orden llegó a acompañar el liberalismo menemista. No hay “un peronismo”, sino varios. La diversidad del peronismo es ideológica, política o social.
En este marco, el desafío del peronismo es el de reconstruir un Proyecto nacional alternativo al neoliberalismo (Unidad de concepción). Como “modelo” a seguir están el peronismo histórico y sus planes quinquenales o la Constitución de 1949 y los derechos recuperados en los últimos 12 años. Recientemente se reunió el peronismo en Formosa y se publicó la “Declaración de Formosa” que trabaja la unidad de concepción.
Habiendo acordado aspectos básicos de un Proyecto nacional, el siguiente paso fundamental es la unidad del Movimiento (unidad de acción). Por un lado, está el Partido Justicialista, los intendentes, diputados, concejales o gobernadores. El movimiento obrero organizado y sus organizaciones deben formar parte fundamental del espacio. Cristina impulsa un Frente cívico con participación de sectores externos al peronismo que deben sumarse. Luego hay un inmenso espacio de organizaciones libres del pueblo, sociales, deportivas o culturales, que deberían integrase activamente. Estos son tiempos de debate y debe trabajarse la unidad, luego van a ir surgiendo los candidatos y acuerdos electorales.

En el año 2003 Néstor Kirchner recuperó un Proyecto Nacional desarrollista para el peronismo. Además y tema fundamental, el nuevo Presidente conformó una conducción política fuerte y eficaz. El Proyecto nacional que en buena parte se fue tejiendo sobre la marcha, permitió la reconstrucción de la industria e impulsó la intervención del Estado en infraestructura básica y en el terreno social. En el ámbito geopolítico el Frente Para la Victoria apostó a la unidad regional y a la búsqueda de nuevos aliados como los BRICS. Néstor tuvo en claro que la Argentina tenía que dejar de ser un satélite de los EUA, para conforman una política exterior soberana como postuló Perón.
Kirchner interpretó la crisis del año 2001 y convocó a los diversos actores sociales y políticos que habían impulsado la lucha social desde la CGT, la CTA o las organizaciones sociales. Además, integró a representantes del aparato político (siempre “oficialistas”), al empresariado concentrado nacional y extranjero y a otros diversos representantes de la producción, la cultura y el trabajo. Había que salir del “infierno” y lo apoyaron piqueteros, sectores de clase media, la SRA, Clarín o la UIA. Con el tiempo, estos apoyos económicos y políticos iniciales se fueron perdiendo o modificando. El debate sobre las retenciones móviles es un ejemplo de ello.
En lo programático, Cristina tuvo la tarea de la “sintonía fina” y enfrentó aliados circunstanciales como el complejo agroexportador o los medios de comunicación oligopólicos. Durante sus mandatos se tomaron decisiones fundamentales como la sanción de la AUH o la recuperación de YPF. En el plano político y a diferencia de Néstor, Cristina intentó con más fuerza conformar un espacio político al cual consideró como “propio”. El Gobierno nacional rompió vínculos con la conducción de la CGT e intervino en las listas de varias provincias y municipios. Intentó consolidar su herramienta política con Unidos y Organizados y luego directamente con la Campora. En el plano electoral, la estrategia aplicada en 2013 y 2015 obtuvo escasos resultados o incluso estrepitosas e históricas derrotas. En el aspecto político de mediano plazo, el futuro dirá si esta estrategia deja resultados positivos para el Movimiento.
La estrategia política de Cristina puede relacionarse con la ruptura con el complejo agroexportador, con Clarín o con la UCR de Julio Cobos. Estos momentos fueron un llamado de atención sobre la necesidad de consolidar un espacio propio y coherente con el proyecto. Ahora bien, el fracaso de Unidos y Organizados también mostró que solamente con la “tropa propia” se pueden perder elecciones otorgando al neoliberalismo y al capital extranjero el gobierno nacional y el de varias provincias y municipios.
Para consolidar la necesaria unidad política que demanda la hora, todos los actores deben pegarse un “baño de humildad”. Sin las organizaciones libres del pueblo y los miles de dirigentes de todo el país que lucharon arduamente, no existiría el 2001 que expulsó al gobierno neoliberal y tampoco iba a ser fácil la asunción y el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Por otro lado, es innegable que el kirchnerismo le dio nueva vitalidad al peronismo y a las cientos de organizaciones populares. La decisión de sectores del kirchnerimo de gobernar sin reconocer representaciones intermedias (sindicales, sociales o políticas), no parece ser viable como estrategia de poder. La inversa (gobernar sin reconocer 12 años de gobierno y la importancia de Cristina), no parece ser posible. Juntos son una alternativa nacional, separados van a ser derrotados. El año 2019 nos encontrará unidos o dominados.

-¿Cuál es el rol que le corresponde a la juventud?
Tradicionalmente, el peronismo realizó un ordenamiento por frentes políticos, de clase, de género y etarios. Había una rama política (Partido), una rama femenina, una representación de trabajadores y en los años setenta un espacio juvenil. Perón le otorgó lugares estatales al empresariado nacional, a los militares, a los sindicatos o a la iglesia, ya que consideró que la verdadera democracia es la que ejecutan las organizaciones libres del pueblo. Dentro de este espacio, la diferenciación de clase fue considerada fundamental ya que Perón entendió que los “trabajadores” eran la columna fundamental del justicialismo.
Durante los últimos años, pareció que la cuestión etaria se antepuso a la de clase y Cristina le otorgó buena parte de la representación institucional a la juventud. Néstor apoyó la creación de espacios de juventud en los diversos ámbitos. Posiblemente, consideró que los dirigentes políticos se forman fundamentalmente en la lucha social y partidaria. Cristina les otorgó los principales resortes del Estado, apostando a que se capaciten desde la gestión de cargos públicos. Cristina desplazó a sectores partidarios y sindicales y apostó a conformar una herramienta política de clase media, apuntalada con cargos del Estado.

Sigo pensando que el peronismo debe ser un movimiento político compuesto y destinado, principalmente, a los trabajadores. Las organizaciones libres del pueblo deben ser el centro del dispositivo. La juventud debería integrarse, humildemente y sin sectarismos, a construir un proyecto de país con los sindicatos y con el conjunto de las organizaciones sociales.
El intento vanguardista de la juventud de los años setenta fracasó y actualmente puede ocurrir algo similar. 

-¿Hay por parte de sectores económicos y mediáticos que perdieron terreno en el gobierno Kirchnerista, una suerte revanchismo y buscan la encarcelación de Cristina Fernandez de Kirchner?
En Argentina y para simplificar, existen “tres tercios” sociales:
- un tercio de clase baja que vive de sus trabajos informarles (“en negro”).  Con el kirchnerismo consiguieron AUH, jubilaciones mínimas o un trabajo en cooperativas.  Una parte importante de los sectores populares votó a CAMBIEMOS para mejorar sus condiciones de vida. Pese a mejorar con el kirchnerismo, su calidad de visa era deficiente: hoy con Macri están mucho peor. 
- segundo estrato de clase media o de trabajadores formales. Estos fueron los principales beneficiados dentro del universo de trabajadores. En la última década pudieron viajar, comprar autos o casas y reclamaban seguridad, la baja del impuesto a las ganancias y el derecho a comprar dólares. Hoy CAMBIEMOS los está dejando sin trabajo y les bajó el salario vía inflación y devaluación.
- un tercer sector empresarial y de clase alta, numéricamente reducido, pero políticamente influyente. Durante los últimos 12 años hicieron mucho dinero los grupos agroexportadores, los bancos, los supermercados o los grupos económicos oligopólicos y concentrados. Hoy son gobierno.

Durante el kirchnerismo muchos pobres dejaron de serlo, cosa que no ocurrió con los ricos que lo fueron mucho más. Con excepción de la recuperación de las AFJP o de YPF (con el precio del petróleo a la baja…), el gobierno no realizó grandes recuperaciones de patrimonio a diferencia del primer peronismo que nacionalizó bancos, comercio exterior o recursos naturales.
Lo que sí ocurrió es que el gobierno les requirió que aporten a la comunidad nacional mayores cuotas de sus altos y excesivos ingresos. Los intentos de regular precios con supermercados, el debate sobre las retenciones a la exportación o la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central se inscribieron en estas iniciativas. Actualmente, gobiernan el país ya sin intermediarios. Los sectores agroexportadores aumentaron sus ganancias, que antes ya eran altas. Los bancos mejoran su rentabilidad, que fue muy positiva en diez años. Las empresas extranjeras pueden fugar mayores márgenes de sus ganancias, cosa que antes hacían con mayores controles y con algunas obligaciones. Las empresas de servicios consiguieron aumentos del mil porciento y antes y tal cual mencionó recientemente Cristina en C 5N, obtenían importantes rentabilidades.

El empresariado trasnacional no está dispuesto a aportar nada a la comunidad nacional. Carentes de una visión de mediano plazo, van director a destruir el país y conducirlo a un nuevo 2001. Por mucho o poco que el kirchnerismo los obligó a aportar, están decididos a dar por tierra con el gobierno anterior. Tienen poder económico y eso les otorga influencia mediática y judicial. CAMBIEMOS impidió que Clarín aplique la ley de servicios de comunicación y les renovó las licencias a los medios oligopólicos. Los servicios de inteligencia que el gobierno anterior intervino y no llegó a modificar, están actuando de manera fundamental en la elaboración de causas y operaciones políticas.

La aristocracia del dinero, el poder judicial, los grupos de medios y los servicios de inteligencia locales e internacionales, se proponen erradicar del continente los derechos de los trabajadores, quebrar las empresas sociales y evitar la posibilidad de que los recursos naturales sean administrados por los Estados. Con esa visión estratégica, se proponen destruir los partidos populares, debilitar a sus dirigentes y obstruir el accionar de las organizaciones libres del pueblo.


Entrevista extraída de:

http://www.politicaymedios.com.ar/nota/8750/aritz_recalde_el_ano_2019_nos_encontrara_unidos_o_dominados/

martes, 2 de agosto de 2016

MANUAL DEL MILITANTE UNIVERSITARIO PERONISTA


La universidad y los problemas nacionales
La universidad no es un fin en sí mismo, sino que es un medio para alcanzar la independencia económica, la soberanía política y la justicia social a lo largo y a lo ancho del país. 
La universidad pública es una institución del Estado y tiene como propósito fundamental contribuir a conformar la soberanía cultural y tecnológica argentina. Sobre ésta última condición, se apoya la independencia económica nacional, basamento de la soberanía política.
La labor del militante universitario peronista tiene que contribuir a la emancipación social del pueblo y al fortalecimiento político y de identidad  de sus organizaciones.
Sin desconocer su importancia, es bueno remarcar que la universidad no es una vanguardia política o cultural, sino que tiene que acompañar el accionar de las organizaciones del trabajo, de la producción y del conjunto de los representantes del Estado.

Hay una sola clase de hombres: los que trabajan
La universidad reprodujo una infructífera división entre los trabajadores “académicos” y los “manuales”. Dicha separación hoy se expresa conformando:
-          una realidad institucional que divide funcionalmente a los “claustros” docentes y nodocentes;
-    una estructura política que otorga la mayoría de las decisiones a los docentes y alumnos, en desmedro de los nodocentes y los graduados;
-          una dualidad sindical donde cada claustro tiene su propia herramienta gremial.
-          una frontera cultural, que prejuiciosamente eleva en la escala de valores al personal académico en relación a las labores manuales.  

Para el militante peronista esta división debe desaparecer, tendiendo a la unidad de acción y de concepción entre los docentes y nodocentes y el conjunto de la comunidad universitaria. Sobre ambos principios, se debería tender a construir una sola herramienta sindical que reúna a los hombres y las mujeres que trabajan en la universidad, sin distinciones. 
El militante universitario peronista rechaza la división del trabajo manual e intelectual, como supuesto limitante a la hora de la toma de decisiones políticas en la institución. Los trabajadores nodocentes están capacitados técnica y políticamente, para intervenir activamente en las políticas académicas y de gestión universitaria.

 Las 4 funciones de la universidad
El militante universitario peronista es consciente de que las funciones de docencia, investigación, transferencia y cooperación tienen que contribuir a la grandeza nacional y a la emancipación social del pueblo.
Las carreras que ofrece la universidad deben orientarse a la resolución de problemas y no ser meramente copia de agendas académicas extranjeras o el producto de intereses corporativos de la propia institución. Las investigaciones tienen que derivar en diagnósticos y soluciones de las demandas productivas, culturales y sociales de la región donde está radicada la universidad.
El militante universitario peronista trabaja por la articulación entre la universidad y la producción nacional, sabiendo que la independencia económica es un aspecto fundamental de la soberanía política y de la justicia social.
El militante peronista realiza tareas de cooperación con el pueblo, de manera articulada y solidaria, sin olvidar nunca que la institución la paga la totalidad de la sociedad y la utilizamos unos pocos. Millones de argentinos de origen popular contribuyen con su trabajo diario a financiar la universidad, sin ingresar a sus aulas.
Además y fundamentalmente, el peronista eleva con orgullo la bandera del compromiso popular, la solidaridad humana y la justicia social.  

 Argentina y la Nación sudamericana
El militante universitario peronista recupera en su práctica las producciones de los científicos, artistas y trabajadores argentinos, afianzando la conciencia nacional, social e histórica. Reconoce con orgullo, que Argentina tiene intelectuales y trabajadores de la cultura que realizaron importantes aportes en todos los campos de la ciencia, el deporte, del arte o de la tecnología.
El militante peronista descarta todo sentimiento de inferioridad frente a la cultura foránea, sin por eso caer en el error de negar los aportes extranjeros. Se trata de recuperar la ciencia universal para nacionalizarla y nacionalizar la cultura universal para humanizarla y ponerla al servicio de todos los pueblos del mundo.
El militante universitario peronista reivindica con orgullo el hecho de formar parte de la nación sudamericana. Tenemos una historia en común, afinidad cultural y tema fundamental, compartimos los mismos enemigos políticos. Es por ello que el militante peronista promueve lazos fraternales y de unidad política y gremial con los trabajadores del continente. Lejos de cualquier tipo de discriminación o de rechazo étnico o de clase, trabaja por la unidad universitaria y cultural de toda la región. El militante universitario peronista es consciente de que solamente la unidad de los pueblos y los gobiernos de Sudamérica, nos hará libre frente a los intereses internacionales.
Los alumnos, graduados, docentes y nodocentes deben difundir los autores argentinos y latinoamericanos, reforzando redes de intercambio cultural y de afianzamiento de experiencias conjuntas.
Los estudiantes tienen que profundizar las experiencias de las federaciones de jóvenes sudamericanas, tendiendo al conocimiento pleno de las realidades de cada país y actuando de manera conjunta en la búsqueda de soluciones a las demandas populares. Las Federaciones de los Trabajadores Docentes y Nodocentes, tienen que conformar organizaciones sindicales regionales recuperando el ideario de Juan Perón, que impulsó la Asociación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas (ATLAS) y las agregadurías obreras en todas las embajadas.

 La función social y federal de la universidad
La historia de la universidad en su origen, es la de los grupos dominantes argentinos. La institución era elitista y solamente unos pocos podían estudiar. La Revolución Justicialista impulsó los horarios nocturnos para los obreros y abolió los aranceles y los cursos de ingreso el 22 de noviembre del año 1949. A partir de esa fecha y hasta la actualidad, los argentinos y los habitantes de del resto del mundo tienen el derecho a ingresar a la institución sin pagar aranceles. El Justicialismo fusionó el conocimiento científico con desarrollo productivo de la nación en su totalidad, contribuyendo al bienestar de todos los argentinos y no solo de una elite.
La creación de las universidades en diversas localidades a lo ancho de la Argentina, permitió el ingreso de miles de estudiantes cuyas familias nunca habían iniciado la educación superior. 
Gracias al peronismo, la institución es un instrumento de igualación social entre los humildes y las clases adineradas. Como resultado de la sanción de la gratuidad, se masificó el número de estudiantes elevando el acervo cultural del pueblo y masificando su formación técnica.
La universidad dejó de ser un recurso político de la oligarquía y del seno mismo del pueblo se educan los abogados, médicos, artistas, historiadores o ingenieros, contribuyendo a conformar una nueva clase dirigente de origen trabajador.
El militante universitario peronista lucha por mantener y profundizar estos derechos, garantizando la posibilidad de ingresar y de permanecer en la universidad sin distinciones de clase, religiosas o ideológicas.
El militante peronista tiene que trabajar para que los sectores más postergados de la sociedad, accedan a la educación superior.

Los derechos sociales de los universitarios 
El peronismo sostiene que los hombres de ciencia son además de académicos, trabajadores con de derechos sindicales. Es por eso, que Juan Perón y la Revolución Justicialista les otorgó en los años cincuenta, derechos a los profesores a acceder a las dedicaciones exclusivas y a la carrera docente. 
Durante el primer peronismo surgieron las becas para estudiantes. El gobierno peronista iniciado en el año 2003, aumentó las becas universitarias de 5000 a 50.000 en una década. Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, se sancionaron los Convenios Colectivos para los trabajadores nodocentes y docentes por primera oportunidad en toda la historia del país.
El militante universitario peronista defiende los derechos de los alumnos y de los trabajadores y para eso se organiza política y sindicalmente. El militante no debe olvidar que peronismo instituyó un piso de derechos e instauró una conciencia social para poder defenderlos. Para no perderlos y profundizarlos, el militante debe fortalecer la organización y tiene que mantener alta la conciencia social y nacional de sus activistas.

 La universidad, el Estado y las organizaciones libres del pueblo
Durante mucho tiempo, las minorías liberales manejaron la universidad para ponerla al servicio de pequeños grupos de poder económico y político. El pueblo se organizó sindical y políticamente para cambiar esta injusta realidad.
Hipólito Yrigoyen y la UCR promovieron cambios políticos en el país y democratizaron las elecciones nacionales con el voto secreto y universal (aunque sin participación de las mujeres). Con la finalidad de democratizar la universidad, impulsaron el cogobierno y la elección interna de las autoridades. Este sistema tuvo aciertos y además protagonizó limitaciones, al distanciar la política universitaria de la realidad del conjunto de los argentinos. Las instituciones se cerraron en sí mismas tornándose como “islas democráticas” y es por ello que varios de sus miembros apoyaron golpes de Estado en 1930 y 1955. La institución le dio la espalada al mismo Hipólito Yrigoyen y algunos grupos de estudiantes provenientes del radicalismo o del socialismo enfrentaron a la Revolución Justicialista. Incluso, luego del golpe de 1955 se intervino violentamente la universidad y las nuevas autoridades se propusieron funcionar “normalmente” cuando el resto de los trabajadores estaba proscripto y sus familias perdían los derechos sociales y políticos.
Para que no se produzca esta infecunda separación entre la universidad y la gran masa del pueblo, el peronismo impulsó una renovada forma de organizar la institución. Desde 1946 el Justicialismo promovió un dialogo estrecho entre el conjunto de los representantes del Estado, del trabajo, la producción y las universidades. El gobierno peronista creó el Ministerio de Educación de La Nación y con ello le otorgó a la democracia de masas un instrumento fundamental para planificar la política educativa. En ésta misma línea, Cristina Kirchner inauguró el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en el año 2007.
El peronista no milita para obtener autonomía universitaria y no considera que las acciones conjuntas con el resto del Estado, con las organizaciones del trabajo y la producción nacional, sean una intromisión o algo negativo para la ciencia y la cultura. Por el contrario, el militante peronista contribuye a que la universidad trabaje con los representantes populares de los municipios, las provincias, con las organizaciones de los trabajadores y del conjunto del Estado.
El peronismo entiende que fuera de las puertas de la universidad se producen los principales desarrollos culturales, económicos o políticos y es por eso que los académicos aprenden permanentemente del accionar del conjunto del pueblo. Los trabajadores, el gobierno y la universidad se unen para construir esa Argentina grande con que San Martín soñó.    
El militante peronista trabaja para que la autonomía y autarquía universitarias hoy existentes, generen las condiciones para producir una ciencia que esté al servicio del pueblo que nos financia y nos otorga la razón de existir a los académicos.

 La organización vence al tiempo, derrota a la oligarquía y es la única garantía de los derechos sociales
El liberalismo rechaza la organización popular y solamente convoca al ciudadano a votar al momento de las elecciones. De esa manera y al ensalzar el individualismo, la oligarquía impide la organización popular y mantiene sus privilegios sectoriales.   
El militante universitario peronista construye organización y es en torno de ella que canaliza sus demandas. El estudiante o el trabajador universitario nunca se realizarán plenamente si están divididos y sin una organización colectiva que los represente.  
El militante peronista se propone fortalecer las herramientas gremiales de todos los claustros, a nivel de su universidad y de sus federaciones. El peronismo trabaja por la unidad de concepción y de acción de todos los claustros de la universidad, sin distinciones o falsas divisiones.
El militante universitario peronista desarrolla sus actividades de manera mancomunada con las organizaciones libres del pueblo externas a su institución, como son las formaciones políticas, sociales, culturales y sindicales.

 El militante se capacita para la liberación
El militante universitario peronista se preocupa por adquirir una formación integral, que contenga un saber técnico y una educación doctrinaria. Ambas dimensiones se complementan con la acción práctica y colectiva.
El militante peronista se destaca entre sus compañeros por su solidaridad, su conciencia nacional y social y por su compromiso con el estudio.
El militante peronista se forma con el legado del pensamiento nacional y sudamericano y conoce la historia argentina y del movimiento obrero.
El militante universitario tiene que estudiar el pensamiento y la obra de Juan Perón y de todos aquellos hombres y organizaciones que protagonizaron las luchas nacionales de liberación nacional y social.
El militante peronista acompaña la formación de una épica científica nacional, de grandes miras y revolucionarios objetivos de independencia económica y política y de liberación social.

El militante universitario peronista no es sectario
El peronismo universitario no es sectario, ya que sabe de manera certera que en su origen el Movimiento se conformó con intelectuales reformistas de origen socialista como Manuel Ugarte, quien fue orador principal en la Reforma de 1918. Se sumaron pensadores y docentes universitarios de izquierda como el filósofo Juan José Hernández Arregui. El proyecto universitario peronista se conformó con católicos que ejercieron la docencia y la investigación como Hernán Benítez, Arturo Enrique Sampay o Justino O´Farrell y con miles de jóvenes que levantaron la doctrina social de la iglesia que hoy tiene al Papa Francisco como su mejor expresión. Miles y miles de estudiantes y docentes se integraron al peronismo desde corrientes radicales, nacionalistas e independientes, contribuyendo humilde y desinteresadamente a construir una nueva fuerza política de refundación nacional.
El militante peronista busca los puntos de coincidencia con todos los compañeros, en la larga lucha por la liberación. El peronista no es sectario y sin embargo tiene su doctrina y está convencido del alcance emancipador que ella contiene. El militante universitario peronista nunca olvida como manifestó su líder, que conducir es persuadir y que para ello hay que dialogar, convocar y atraer a todos aquellos que quieran trabajar por la justicia social, por la soberanía política, la unidad continental y por la independencia económica.     

Las 10 verdades del militante universitario peronista
1-     La universidad es democrática si sirve al pueblo y no meramente si elige libremente a sus representantes.
2-     La universidad es un medio para la realización nacional, nunca un fin en sí mismo y sus miembros tienen que trabajar para alcanzar la independencia económica, la soberanía política y la justicia social de Argentina y de Sudamérica.
3-     Una universidad sin una épica tecnológica y sin un nacionalismo cultural, es una fábrica de técnicos sin alma y sin destino. 
4-     La Educación Superior es un bien social y es un derecho humano que el Estado debe garantizar. En la Argentina peronista la ciencia, el arte y la cultura tienen que ser un derecho de todos.
5-     Para el peronismo la universidad es popular y es por eso que trabaja por el ingreso de los humildes y por la supresión de las divisiones entre los académicos y el conjunto de los trabajadores.
6-     No existe para el peronismo universitario más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
7-     Ningún universitario peronista puede sentirse superior a otro por disponer de títulos o credenciales académicas. En caso de sentirse así, más que un peronista, es un oligarca.
8-     El peronismo universitario subordina los intereses individuales de sus miembros, a los de la organización y éstos últimos, los pone al servicio del engrandecimiento de la patria.
9-     El peronismo universitario no es sectario y se enriquece con las diversas fuentes históricas y doctrinarias, con la finalidad de organizar un Movimiento amplio de liberación científica, cultural y nacional.
10-  El peronismo universitario tiene una doctrina simple y accesible al pueblo, que le otorga a la propiedad una función social, que realiza la justicia social, constituyendo un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.  

viernes, 29 de julio de 2016

El peronismo universitario frente a la aristocracia del dinero


Aritz Recalde, julio 2016

Publicado en “AFILADOS (MACHETES PARA EL COMBATE IDEOLÓGICO)” N°1

En Argentina el “gobierno real” está en manos del capital trasnacional y de sus aliados internos de la oligarquía. La dirigencia política que integra CAMBIEMOS (UCR, Coalición Cívica y PRO) integran el “gobierno formal”, en el contexto de un modelo de desarrollo donde las principales figuras son los representantes de las corporaciones y de los gobiernos extranjeros. CAMBIEMOS está en el gobierno y la aristocracia del dinero maneja el poder.
De manera similar a los proyectos de país iniciados en 1955 y 1976, el poder económico concentrado está aplicando una revancha de clase. El conjunto de los argentinos destinan buena parte del producto de su trabajo, a financiar la inmensa ganancia de tres sectores:
-          Capital financiero especulador internacional.
-          Grandes terratenientes y exportadores agrícolas.
-          Empresas oligopólicas de servicios e importadores de manufactura extranjera.

En el mediano y largo plazo, la Argentina abandonará el proceso de sustitución de importaciones iniciado en el año 2003, para consolidarse como una plaza financiera y un país meramente agrario. La pequeña y mediana estructura industrial existente está en riesgo de desaparecer, como resultado de las importaciones, del deterioro de la capacidad de consumo popular y de los excesivos costos de los servicios públicos o las materias primas. El contexto regional no es favorable para la economía nacional ya que Brasil, principal aliado comercial del país, está en recesión cuestión que genera inconvenientes para colocar nuestras exportaciones.
Argentina retoma a paso firme su perfil económico financiero y agroexportador impulsado por Martínez de Hoz en el año 1976 y que está caracterizado por la concentración y extranjerización de la propiedad, la desindustrialización y la pérdida de los derechos sociales de los trabajadores. 

La articulación política antinacional
La estrategia de construcción política de los grupos económicos y sus gestores de gobierno, se organiza a partir del apoyo:
a- Mediático: el DNU 267/15 derogó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y le permitió al Grupo Clarín no aplicar la cláusula antimonopolio. El DNU les renovó las licencias a los grandes medios de comunicación, permite la concentración de los cable operadores y favorece la extranjerización del sistema. A nivel regional, la política del gobierno tiene apoyo en la prensa norteamericana (CNN) y en sus satélites. El canal TELESUR directamente fue eliminado de la grilla de la TV Digital, en un proceso paulatino de silenciamiento y censura de los micrófonos opositores.   
b- Judicial y de los servicios de inteligencia. Representantes de ambos actores institucionales actúan de manera partidaria y arman y publicitan causas judiciales contra la oposición a CAMBIEMOS. La acción la realizan en acuerdo con los medios de comunicación concentrados que amplifican y teatralizan los casos. La veracidad o no de las denuncias carece de importancia y lo fundamental es la capacidad de daño mediático contra los imputados.
c- Político. Además de los partidos que integran CAMBIEMOS, el oficialismo dispone del apoyo de diversos bloques legislativos. El Frente Renovador de Sergio Massa designó dirigentes en diversas dependencias del Estado nacional, provincial y municipal. Un sector participacionista de la CGT acompaña al gobierno. En el plano internacional CAMBIEMOS busca que los EUA sean su principal aliado geopolítico y no es casualidad la llegada de Barack Obama a la Argentina y el impulso otorgado por la Canciller argentina a la Alianza Pacifico. Impulsan relaciones comerciales con China y Europa con la finalidad de colocar las exportaciones de materias primas y recibir inversiones y manufacturas.

CAMBIEMOS y la universidad
De manera similar al año 1955, la derecha liberal le entregó la política universitaria a la UCR y a otros aliados como es el caso del Frente Progresista de Stolbizer, que controla la Subsecretaría de Gestión y Coordinación de Política Universitaria. En el año 1955 el reformismo UCR disputó con sus aliados de la iglesia la gestión académica, cuestión que actualmente hacen con el núcleo neoliberal del PRO. La discusión dentro del espacio CAMBIEMOS se dio públicamente al momento de designar el Secretario de Política Universitaria y la UCR tuvo que presionar para que no nombren al productor televisivo Juan Cruz Ávila.
Como resultado de la destrucción paulatina de la economía argentina, los universitarios están perdiendo empleos y bajando su capacidad de consumo y ello tensiona la relación de la UCR con los académicos, de manera similar a lo ocurrido entre los años 1955 y 1966.  
Dentro de CAMBIEMOS el sector liberal vinculado a la universidad privada, considera a parte de las instituciones académicas como una “oposición política” e integrantes de la negativa “herencia kirchnerista”. Las declaraciones del Ministro de Educación de La Nación buscan instalar la categoría de “grieta” entre las instituciones, descalificando a todas aquellas universidades que no comparten su ideología. El reformismo UCR que dispone de trayectoria y de conocimiento del sistema universitario público, tiende a morigerar la posibilidad de un enfrentamiento masivo de las instituciones académicas con el gobierno. La eventualidad de un potencial conflicto quedó evidenciada en las manifestaciones estudiantiles por el boleto, en las huelgas docentes y no docentes y en la importante participación de los académicos en la movilización sindical del 29 de abril.

Tareas pendientes
Acción gremial universitaria. Por primera vez luego de un gobierno de 12 años de realizaciones, las universidades tienen problemas de financiamiento derivados de los aumentos de los servicios e insumos o de la demora en el giro de fondos para programas académicos o de infraestructura. La inflación desmedida achica considerablemente las posibilidades de una óptima gestión institucional y la universidad tiende a empobrecerse. Los docentes y el conjunto del personal de las Casas de Altos Estudios acordaron una paritaria que está por debajo de la inflación, iniciando un deterioro de los derechos sociales alcanzados en la última década. Los alumnos sufren la inflación de la canasta alimentaria, del transporte, de los apuntes y padecen la pérdida del empleo y el de sus familias. En base a ésta realidad, todos los miembros de la universidad van a tener que organizarse y trabajar para defender los derechos alcanzados y conseguir los que aún faltan. Nada debe evitar la necesaria consolidación de las organizaciones y federaciones de estudiantes y el fortalecimiento de los sindicatos docentes y nodocentes y de los frentes inter claustros. Los profesores deben concientizarse en que antes que científicos o académicos, son trabajadores y que si no se organizan van a perder todos sus derechos y los de sus familias. Los nodocentes tienen una organización sindical consolidada, una federación única integrada a la CGT (FATUN) y un Convenio Colectivo de Trabajo homologado por Néstor Kirchner y por el cual consiguieron históricos derechos y una renovada conciencia social y política.    
La organización nacional. El peronismo universitario tiene que integrarse de manera solidaria y con humildad, a las estructuras políticas, sociales y sindicales del Movimiento Nacional. De nada sirve una universidad libre, en el marco de un país saqueado, subdesarrollado y dominado. Los problemas de la nación y del pueblo son los nuestros. La oposición a la aristocracia del dinero tiene que elaborarse con el conjunto de las organizaciones libres del pueblo y en particular con el movimiento obrero y los trabajadores, que son la columna fundamental del peronismo. En el caso de los docentes y nodocentes, sus federaciones se encuadran en la reunificada CGT y en la CTA. Diversas organizaciones universitarias están construyendo el Frente Ciudadano, otras forman parte del Partido Justicialista o integran numerosas expresiones sociales, políticas y culturales que deben fortalecerse. En algún momento y reconociendo las particularidades de cada uno y priorizando los puntos de encuentro políticos, todas estas experiencias deben unificarse.
Ciencia para la liberación. Los universitarios tenemos la responsabilidad de contribuir científica y tecnológicamente a resolver los problemas nacionales. Debemos nacionalizar las perspectivas y los objetivos de la actividad académica, revirtiendo el neocolonialismo de una educación meramente europeísta o norteamericana. Hay que estudiar los clásicos del pensamiento nacional y latinoamericano y sus desarrollos y derivaciones actuales. La conciencia nacional y latinoamericanista de los académicos, debe tender a consolidar planes de estudios y una oferta de carreras en función de la resolución de problemas productivos y sociales relevantes de cada región. Las investigaciones tienen que contribuir a la soberanía cultural, tecnológica y económica del país y a la unidad en la diversidad de Iberoamérica, reforzando nuestra historia, nuestro presente y futuro compartidos. En el plano de la transferencia del conocimiento, hay mucho por hacer y las universidades pueden contribuir al desenvolvimiento de las organizaciones populares y de las empresas de capital nacional y social. La función de cooperación adquiere diversas dimensiones. En las universidades con matricula de origen popular, el gran desafío es la contención y el egreso de los alumnos originarios de familias humildes sin trayectoria académica. A la visión tradicional de la extensión, el peronismo la remplazó por la “articulación política y sindical universitaria”. En ésta última concepción, los miembros de la academia se integran a las organizaciones libres del pueblo aplicando y adquiriendo saberes y prácticas. 

El año 2019 nos encontrará unidos o dominados y tal cual postuló Juan José Hernández Arregui, “el dilema es de hierro, o nación o factoría”.

 

  




domingo, 17 de julio de 2016

Las juventudes políticas: unidas o dominadas


Aritz Recalde, julio 2016
Revista triunfaremos Año 1°, N° 1

“El problema de la juventud, que encarna el futuro, está precisamente en la interpretación justa de la transformación, que le permita transitar por la historia con la clarividencia que estos momentos exigen a su acción (…) el problema que se plantea vuelve a lo mismo: la lucha de una minoría contumaz que quiere mantener sus privilegios, contra la mayoría popular que anhela los cambios indispensables a sus más apremiantes necesidades”. Juan Perón

Como postuló Juan Perón en el epígrafe, actualmente el gobierno nacional está en manos de representantes de pequeñas minorías ajenas al interés mayoritario de los trabajadores y de sus familias.

Los peronistas militamos por la grandeza nacional y por la felicidad del pueblo.
Para engrandecer a la patria, el Estado tiene que afianzar su poder nacional recuperando capacidad de decisión sobre la administración de nuestros recursos materiales y espirituales. CAMBIEMOS gobierna para enriquecer a las empresas de energía, cuando el peronismo lucha por conformar servicios públicos con interés social y colectivo. El Banco Central y el Ministerio de Economía de La Nación impulsan la mera especulación financiera y por el contrario, los peronistas trabajamos para que el ahorro nacional sea un instrumento de desarrollo industrial y productivo. CAMBIEMOS quiere una Argentina de especulación financiera, cuando nosotros consideramos que el país debe ser industrial y productivo y es por eso que impulsamos la protección arancelaria, defendemos el mercado de consumo popular y promovemos la ciencia y la tecnología nacional. Para el peronismo la propiedad privada tiene una función social y descreemos de la “teoría del derrame” que postula que los capitales extranjeros son el centro del modelo de desarrollo y que deben enriquecerse derrochando en el futuro supuesta prosperidad. Los peronistas estamos convencidos que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, a diferencia de los liberales que consideran al “capital extranjero” como principio y fin de su política.

Los peronistas militamos por la felicidad del pueblo.
CAMBIEMOS impulsa la acumulación de dinero de los CEOS y de los financistas extranjeros y le requiere al pueblo todos los sacrificios resultantes de un modelo de recesión económica e inflación acelerada. Ningún pueblo es feliz si no puede pagar los servicios con la única finalidad de enriquecer a un grupo pequeño de empresas. Ninguna familia se desarrolla plenamente si no puede comprar pan, carne o leche con la única finalidad de exportarla o de que los intermediarios tengan ganancias en dólares. Ningún sostén de familia puede tener dignidad, si perdió su empleo frente a la quiebra de las PYMES que es el resultado de la apertura de importaciones y de la recesión económica inducida por el gobierno.

Nada nuevo bajo el sol
CAMBIEMOS quiere separarnos de Iberoamérica, para someternos a los planes de EUA, el FMI o la finanza internacional. El Papá Francisco denunció el sistema de injusticia internacional actual, por considerar que se desenvuelve en un estado latente de “tercera guerra mundial”. El brasileño Moniz Bandeira definió la actitud geopolítica norteamericana como parte de una nueva “guerra fría”. Tomando distancia de estos programas de política exterior, el peronismo se afirma como un Movimiento humanista, de paz, antiimperialista y de profunda vocación latinoamericana.
Este modelo político, económico, social y geopolítico no es nuevo. Se implementó desde el año 1955, en 1976 y desde 1989 a 2003. La decisión de Mauricio Macri de delegar la gestión de gobierno al capital trasnacional no es innovadora y ya lo había hecho Juan Carlos Onganía con Krieger Vasena o Carlos Menem que le otorgó la cartera económica a Bunge Born y luego a Domingo Felipe Cavallo y la finanza internacional.
Frente a esta dura realidad, el pueblo no se va a quedar de brazos cruzados ya que y como dijo Perón “los pueblos que no se deciden a luchar por su liberación merecen la esclavitud”. Durante estos seis primeros meses se produjeron multitudinarias movilizaciones sindicales, políticas, contra el tarifazo o estudiantiles, en toda la República Argentina.
En este contexto, adquiere suma trascendencia histórica la necesidad de consolidar la unidad de todas las organizaciones libres del pueblo, sin sectarismos o exclusiones. El Partido Justicialista, herramienta electoral y estructura política fundamental del Movimiento, dio sus primeros pasos hacia la reunificación. La Confederación General del Trabajo marcha hacia una unificación política de los trabajadores, que son el pilar del justicialismo. Otras miles de organizaciones libres del pueblo atraviesan una etapa de debate y reorganización.

¿Qué está haciendo la juventud?.
Juan Perón en su libro “La Hora de los Pueblos” enumeró algunos de los “deberes de la juventud”. El líder justicialista manifestó que los jóvenes tienen la responsabilidad de intervenir activamente en la liberación, potenciando su práctica con el idealismo y el entusiasmo que profesan.
Perón convocó a potenciar la “rebelión positiva”, tomando distancia de las desviaciones o sectarismos que puedan dividir al Movimiento Nacional, al cual la juventud se integra con humildad y con vocación de servicio. Sería un error suponer que los jóvenes deben mandar o imponer sino que y por el contrario, se suman a un Movimiento Nacional amplio y diverso y no se trata de “tirar todos los días un viejo por la ventana para ocupar un puesto, sino de entrar y colaborar humildemente para aprender y para evidenciar, probando, si se tiene la capacidad que se presupone”.
Perón destacó que los jóvenes deben intervenir “activamente en la solución de los problemas que el mundo actual plantea” y para eso tienen que unirse ya que y como mencionó el líder “hemos tropezado con una juventud peronista dividida en pequeños sectores, dominados por caudillitos, con sus valores que no discutimos, pero que resultan negativos para la unidad que necesitamos”.

La tarea política actual de la juventud implica construir la unidad sincera y efectiva, sin banderías inútiles y con la finalidad manifiesta de estar dispuestos a trabajar y a sacrificarse por los intereses del pueblo y de la nación. Debe quedar claro que el año 2019 nos encontrará unidos o dominados.

Los jóvenes, como parte del Movimiento, tienen la responsabilidad de implementar una oposición activa al liberalismo en el gobierno. El paso siguiente será la recuperación del Estado para ponerlo al servicio del pueblo y de la reconstrucción nacional.


jueves, 7 de julio de 2016

Corrupción, política y poder


Aritz Recalde, junio 2016

Extraído de la Revista Orillera, Año 1, N 1. Invierno 2016

La reciente escena que protagonizó el ex secretario de obras públicas de La Nación José López, desató un debate sobre la corrupción. Más allá de lo que se puede suponer, consideramos que el concepto de corrupción no es una categoría simple de definir, por el hecho de que forma parte de una disputa política de sentido.
Tradicionalmente las elites y sus aparatos de comunicación, destacaron que la corrupción es una actitud propia de la dirigencia partidaria. Dicha suposición, tiende a subestimar la gravedad de actos ilícitos que son efectuados por grupos empresarios contra el patrimonio público y que disponen de complicidad de sectores del Poder Judicial. El presente texto destaca que:
a-     La noción de corrupción es una construcción política y sus alcances forman parte de una lucha por el poder económico y social.
b-    La corrupción es un recurso fundamental para la acumulación económica del capitalismo neoliberal.
c-     La corrupción económica existe en base a la complicidad y/o participación judicial y mediática.

La corrupción partidaria es trasversal a las fuerzas políticas
La participación de funcionarios en actos de corrupción contra el Estado, es tan vieja como la actividad política. Lo mismo se puede decir sobre la utilización de la categoría corrupción, que históricamente se esgrimió para justificar la asunción de diversos y contradictorios tipos de gobierno, incluyendo aquellos derivados de golpes de Estado.
Uno de los primeros corruptos de la vida nacional independiente fue Bernardino Rivadavia, quien se desempeñó como representante de empresas que negociaban con el gobierno que él mismo presidía. Tal cual documentó José María Rosa, Rivadavia - adelantándose en más de un siglo al macrista Juan José Aranguren- recibía una “comisión” por parte de empresas mineras inglesas, a las cuales intentó otorgarles licencias de explotación de los recursos naturales de la provincia de la Rioja. Manuel Dorrego llamó a este sistema donde el poder económico controla las decisiones políticas, como la “aristocracia del dinero”. Para debilitar la capacidad de lobby de los ingleses, Juan Manuel de Rosas directamente cerró el Banco Nacional refundado por Rivadavia. Varias décadas después, Hipólito Yrigoyen hacía campaña electoral por el voto secreto al cual consideraba como un mecanismo tendiente a evitar el corruptor ejercicio de la “compra” de voluntades. Paradójicamente, los titulares del golpe de Estado que lo derrocaron justificaron su salida del gobierno acusando la UCR de protagonizar negociados, coimas o la entrega fraudulenta de cargos públicos. Al proyecto iniciado en el año 1930 José Luis torre lo caracterizó directamente de “infame”, por considerar que funcionaba como un mecanismo político tendiente a “vender a la patria”. Otro caso que adquirió notoriedad fue el denunciado por Lisandro de La Torre. En el año 1935 siendo senador, el titular del Partido Demócrata Progresista se opuso férreamente al accionar del gobierno de Agustín Justo, al cual acusó de beneficiar ilícitamente a los frigoríficos ingleses. En parte, la justificación de la revolución del año 1943 tuvo que ver con un intento de superar un sistema de fraudes políticos, económicos y de injusticias sociales. Juan Perón al momento de lanzar el Estatuto del Peón Rural, aseveró que la oligarquía controlaba el Estado y se repartía las “ganancias con los caciques” y actuaba con “merodeadores de grandes empresas” y con los “escribas sin escrúpulos al servicio de los poderosos”. A la caída de Perón los militares ordenaron realizar un informe sobre la gestión del gobierno depuesto. La investigación fue publicada en el año 1958 bajo el titulo “El libro Negro de la Segunda Tiranía” y acusó al peronismo de ser “corruptor y demagógico”, cuestión por lo cual la asonada castrense estaba justificada en la necesaria “reconstrucción moral”. Arturo Illia anuló los contratos petroleros del también radical Arturo Frondizi, al considerarlos carentes de legitimidad y “dañosos” a los intereses de la Nación. Juan Carlos Onganía al asumir el mandato de facto en el año 1966, mencionó que iba a cumplir un imperativo patriótico y desinteresado tendiente a terminar con la “falsedad y el engaño”. El periodista Rogelio García Lupo documentó con detalle la trama de negociados efectuados por la conjunción de representantes civiles, jefes de armas y las corporaciones trasnacionales desde 1966. Lupo resaltó que durante los años sesenta las corporaciones y la corruptela política y militar organizaban un “gobierno invisible” que beneficiaba a las dominaciones extranjeras. En el año 1976 Jorge Rafael Videla aseguró que asumía el mando del país para terminar con el “desgobierno, la corrupción y la complacencia” del gobierno democrático de Isabel Perón. Durante la gestión militar ingresaron al Banco Central y a la cartera económica, representantes directos de la oligarquía, de la finanza internacional y de los grupos concentrados. Resultado de su accionar, se consolidó una inmensa transferencia de recursos del conjunto de la sociedad a un grupo reducido de factores de poder, entre los cuales estuvo el grupo Macri que según el historiador Norberto Galasso, aumentó su patrimonio de 7 a 47 empresas. A la vuelta de la democracia Carlos Melconian siendo Jefe del Departamento de Deuda Externa, contribuyó a la licuación de la deuda de miles de millones de dólares de los grupos económicos, entre los cuales estaba los del presidente Macri. Durante el menemismo sectores del Partido Justicialista estuvieron involucrados en ventas ilegales de armas a Ecuador, en el trágico contexto de la guerra contra Perú. El gobierno de Fernando de La Rua involucró a la UCR en un caso de coimas, cuya finalidad era aprobar la flexibilización laboral contra los derechos trabajadores. Como resultado del escándalo de la “Banelco” renunció el vicepresidente Carlos Álvarez. La participación de Federico Sturzenegger en el Megacanje de deuda del año 2001, hoy es investigada judicialmente. Resultado de esa onerosa negociación, el gobierno nacional pagó comisiones cercanas a los 150 millones de dólares y negoció préstamos con la altísima tasa de interés de hasta 15 %. Ricardo Jaime o José López, son dos figuras que comprometen en casos de corrupción a miembros del partido Frente Para la Victoria. Fernando Niembro debió renunciar en plena campaña electoral, por no poder justificar la causa por la cual recibió más de 20 millones de pesos de parte del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Existieron casos de corrupción en las filas de los liberales, los conservadores, radicales, menemistas, kirchneristas o macristas, sean civiles o militares, sin excepciones. El acto ilícito o de corrupción suele derivarse en lo siguiente:
a-     Acumulación personal de la riqueza a favor de los dirigentes.
b-    Acumulación de riqueza al espacio político. José Luis Manzano, aunque luego lo negó, habría bautizado este mecanismo como un “robo para la corona”. 
c-     Compra de votos legislativos o de dirigentes con la finalidad de orientar sus decisiones.
d-    Compra de voluntades políticas por parte del poder económico o de otras elites.

Los casos ubicados en los puntos A y B son el centro de la denuncia mediática y ocupan un espacio fundamental en la opinión pública. Los golpes militares de 1930, de 1955 o de 1976 denunciaron, principalmente, este tipo de accionar. La finalidad del universo C, indudablemente, parece ser un mecanismo frecuente para la construcción de consensos legislativos y partidarios en un ámbito donde se compran y se venden votos y voluntades. El punto D y pese a ser el más oneroso de los cuatro ya que implica la pérdida del patrimonio económico y de la soberanía de un país, suele ser poco investigado por la justicia, escasamente conocido por la opinión pública y ocultado por la prensa. Yrigoyen, Lisandro de La Torre, Perón, Illia o García Lupo, consideraron a esta corrupción como el mecanismo y la garantía para la acumulación del poder económico de las elites antinacionales y antipopulares. 
Las diversas acusaciones que recibieron Mauricio Macri y su grupo empresario se ubican en los universos A y D. El presidente reconoció disponer de 18 millones de pesos no declarados en las Islas Bahamas y no pudo negar que tiene cuentas en diversos paraísos fiscales como Panamá.
La Oficina Anticorrupción no parece muy preocupada por estas difusas y contradictorias declaraciones gananciales de Macri o de otros funcionarios nacionales como es el caso de Juan José Aranguren que es accionista de Shell y contratista de la misma empresa desde el Estado (corrupción tipo D). El gobierno de los CEOS que hoy controla la Argentina, institucionalizaría un sistema de corrupción tipo D. Es de esperar que el Estado reiteraría el mecanismo de transferencia masiva de fondos desde la mayoría social, hacia la minoría empresaria, repitiendo lo ocurrido en todas las oportunidades en las cuales las Corporaciones extranjeras controlaron el gobierno con Onganía (Krieger Vassena), con Videla (Alfredo Martínez de Hoz), con Menem (Roig de Bunge Born o Domingo Cavallo) o con De La Rúa (López Murphy y Cavallo).


La doble vara para evaluar los actos de corrupción
La noción de lo corrupto se construye a partir de una articulación entre los poderes económicos, mediáticos, políticos y judiciales. Lamentablemente, el Poder Judicial no parece ser un parámetro imparcial y objetivo para definir los alcances y los responsables de la corrupción. Por un lado, por el hecho que algunos jueces no están siendo ecuánimes y suelen actuar en defensa de los partidos en el poder, de las corporaciones económicas o bajo la influencia de los diversos poderes facticos. Asimismo y tema más profundo, la legislación argentina es una representación del poder existente y tiende a institucionalizar y a legalizar diversos mecanismos de desigualdad y de transferencia de la riqueza colectiva hacia la privada.
Dado el marcado partidismo de un sector judicial, parecería que algunos de sus miembros están más preocupados por “imputar mediáticamente” a una persona, que por hacerlo “judicialmente”. Dada la mediatización de los casos, se invierte la lógica procesal y todos los funcionarios son considerados culpables y son penados por la opinión pública mucho antes del juicio previo que fija la ley. Como resultado de estas operaciones, pueden declararte inocente judicialmente, lo que difícilmente va a ocurrir es que te absuelvan éticamente frente a la sociedad. Si vas a la cárcel o no importa poco y en realidad interesa que estés de por vida “preso políticamente”.
Cuando la corrupción involucra al poder económico y a sus representantes, el tratamiento es más distante y menos frecuente. Por ejemplo, la investigación de la evasión de las más de 4000 cuentas bancarias en el HSBC de Suiza o la existencia de miembros del gabinete nacional involucrados a estafas contra el Estado como fue el Megacanje de 2001, no se presentan a la opinión pública como un caso flagrante de corrupción. Los actos de evasión y de fuga de capitales son ocultados o matizados al atribuirlos a omisiones desinteresadas de algún empresario, que en realidad haría ese delito por “estar agobiado” como resultado de la presión fiscal del desmedido Estado recaudador. Si un empresario roba al Estado en un paraíso fiscal, lo presentan como parte de un problema de “confianza” que es causado por el gobierno. Se invierte la prueba y el victimario se transforma en víctima. Por el contrario, cuando un dirigente partidario estafa al Estado reteniendo dinero que no le corresponde, lo acusan de ladrón y de hasta de traidor a la patria.
A diferencia de lo que se explica a la opinión pública, la evasión fiscal de las corporaciones y el accionar mafioso que conlleva la fuga de riqueza nacional empresaria, tiene una capacidad de daño social muchas veces superior a aquella generada por los dirigentes que juntan billetes en sus casas y/o autos. En ambos casos, sean funcionarios públicos, empresarios o representantes de multinacionales en el gobierno, se está estafando al Estado y al conjunto de la sociedad.

Debe quedar claro, que estamos muy lejos de absolver de la responsabilidad que les cabe a funcionarios públicos o a dirigentes partidarios, que en caso de demostrarse la apropiación ilícita de recursos, deben recibir el peso de la pena judicial y de la reprobación de la opinión pública. Esta circunstancia que es repudiable, no debe evitar la posibilidad de conocer, de develar y de castigar la corrupción estructural protagonizada por los grandes factores del poder económico.

La corrupción neoliberal
El sistema de acumulación de capital en el neoliberalismo mundial, se desenvuelve organizando un sistema institucionalmente injusto, antisocial y depredatorio del ecosistema y de los recursos naturales. Además y cuestión cada día más evidente, el capital trasnacional actúa violando la ley y estafando a los Estados y a los pueblos.
En Sudamérica los sistemas impositivos son regresivos y benefician principalmente al capital trasnacional y a las oligarquías. Pese a ello, existe un sistema organizado de evasión fiscal, de fuga de capitales y de estafa permanente contra el Estado.  
Entre las causas de la crisis económica mundial del año 2008, está que las calificadoras de riesgo de inversión omitieron y/o mintieron sobre la realidad financiera y bursátil. Estos entes que son manejados por un pequeño círculo de factores de interés norteamericano y europeo, falsearon la situación económica del sistema, permitiendo la ganancia fabulosa de reducidos grupos de especuladores. Además de un extraordinario negocio, la corrupción de las calificadoras favoreció la destrucción económica y financiera internacional. Paradójicamente, actualmente esas mismas instituciones extorsionan a los países en desarrollo bajando o subiendo el costo del crédito y la “credibilidad de los gobiernos”. Su objetivo real es enriquecer a unos pocos grupos y Estados y ser los garantes del ordenamiento geopolítico internacional.
La divulgación de cuentas no declaradas en el HSBC o de los Panamá Papers,  hicieron pública la existencia  de paraísos fiscales a partir de los cuales los grandes financistas internacionales, los grupos económicos de varios países y las corporaciones trasnacionales, evaden el pago de impuestos y esconden riquezas no declaradas o de origen incierto. Este sistema mundial de corrupción económica y financiera estructural, tiene distintas terminales en Suiza, Hong Kong, Estados Unidos, Singapur, las Islán Caimán o el Reino Unido.  
El daño económico, social y político de los actos de corrupción estructural efectuados por las calificadoras de riesgo o por la evasión de los paraísos fiscales es inmenso y contribuye a que el sistema productivo mundial profundice la crisis.

Teatralización de la corrupción
Actualmente, pareciera que las denuncias de corrupción importan más como actos de propaganda, que como acciones de justicia. Varios jueces o fiscales actúan de manera tendenciosa y más allá de la veracidad de la prueba y de la resolución final de la acusación, lo importante es instalar el manto de duda acerca de la integridad del funcionario. La sospecha de corrupción, sea real o infundada, es un instrumento de persuasión política tendiente a disciplinar los comportamientos de los dirigentes y a moldear la opinión pública. El modus operandi de varias de las operaciones judicial - mediáticas parece ser el siguiente:
a-     El guión de la teatralización lo redactan los servicios de inteligencia del Estado por requerimiento de grupos económicos o de otros factores de poder.
b-    Un fiscal y/o juez son los actores fundamentales de la película, que se construye previamente con los medios de comunicación.

Los medios oligopólicos en sintonía con los servicios de inteligencia y el Poder Judicial, preparan el momento de la presentación pública del caso garantizando cobertura mediática e impacto comunicacional. A contramano del típico secretismo y oscurantismo judicial, algunos casos de investigación de hechos supuestamente de corrupción de funcionarios públicos, se presentan en tiempo real con las cámaras de televisión. Los periodistas de los grupos concentrados parecen empleados del Poder Judicial y conocen los horarios, el día y el lugar de “algunos” allanamientos de los domicilios de los imputados.
El manejo de la imagen y del contexto del supuesto crimen, es fundamental y tiene que interpelar emocionalmente a la opinión pública. Perros que huelen plata, vecinos que comentan insustancialidades o testigos dudosos que historian la trayectoria supuestamente indecente de los acusados, forman parte de la operación. Sobre la noticia judicial, se monta una maquina de difusión desde los programas de espectáculo y de entretenimiento, que garantizan que el público no especializado en temas técnicos se convenza de la culpabilidad y maldad de los acusados. La veracidad o no de la denuncia importa poco y lo fundamental es la capacidad de daño mediático que cae sobre los acusados.

La utilización política del caso José López
Tal cual adelantamos, la denuncia mediática y/o la judicialización de la corrupción son construidas con finalidades políticas determinadas históricamente. En el caso de José López la causa judicial está siendo utilizada para:
a-     Debilitar a Cristina Fernández de Kirchner y su círculo político.
b-    Dividir al Frente Para la Victoria.
c-     Presionar a la dirigencia partidaria para la aprobación de leyes o de proyectos de CAMBIEMOS.
d-    Debilitar a la dirigencia política nacional, para empoderar a los grupos económicos y a sus representantes.
e-     Construir una agenda pública que oculte la trasferencia de la riqueza a los grupos económicos que realiza CAMBIEMOS y que no permita debatir la grave situación económica (recesión e inflación) y social (mayor desempleo, pobreza e indigencia).

En definitiva, la sociedad argentina, sudamericana e internacional debe combatir las diversas expresiones de la corrupción. Por un lado, la partidaria por corroer la posibilidad del cambio de la actividad política. Debe trabajar contra la acción fraudulenta de la justicia, de los servicios de inteligencia y de los medios de comunicación que pueden ser parte del problema y no su solución. Además y tema fundamental, hay que erradicar el neoliberalismo financiero y especulador y su sistema depredador, injusto y corruptor que está poniendo en duda la viabilidad del planeta en su conjunto.