jueves, 29 de octubre de 2015

Fue ayer nomás, ¿no te acordás?


Aritz Recalde, agosto de 2013

Ayer nomás, por fines de los años noventa, participábamos de los cortes de ruta contra la desnutrición de los pibes. Pedíamos bolsas de comida para los compañeros de los comedores que estaban insertos en los barrios castigados del conurbano. Íbamos desde la universidad y no me voy a olvidar nunca, la imagen de las villas miseria cubiertas de carros de cirujas. Kilómetros y kilómetros de carros de cartoneros y de basura revuelta. En esos paisajes de miseria y desgracia que tuvimos que apreciar, ahora vemos las casitas de material, las cooperativas y la dignidad de los laburantes. ¿Te olvidaste de esa realidad?.
Hace pocos años, mis colegas que trabajan en escuelas públicas nos reconstruían la escena de la tragedia social argentina y contaban -con un nudo en la garganta- que  sus alumnos llegaban a estudiar desnutridos, famélicos de hambre o con zapatillas desechas. Iban a comer a la escuela y no podían ni siquiera prestar la menor atención… tenían los ojos fuera de órbita… Frente a esa situación y muchas veces sacando la plata de su propio bolsillo, los maestros les daban un mate cocido y un pedazo de pan. ¿Viste que ahora con la Asignación Universal por Hijo eso no pasa más?. Dale!, pensá un poco y decime: ¿no tenés memoria de esos pibes flacos en el país de banqueros gordos?.
Fue hace muy poco cuando cruzabas a los vecinos y te contaban que los rajaban de las empresas privatizadas o de las fábricas quebradas. Luego ponían un kiosco o una tienda de pilcha que duraba escasos meses y que luego cerraba. ¿Viste que ahora hay muchos negocios en todos lados  y que en los restaurantes se hace cola?. Cuanta tristeza y cuantas frustraciones patria mía!. Recordá che!, ¿hace tanto fue lo del vecino que se fundió con el maxikiosco o la verdulería?.
Hace poco, muchos amigos de familias que alguna vez fueron de clase media o trabajadora, iban a la “feria del trueque” a ver si pichuleaban lo justo y necesario, para pasar el trago amargo de la miseria espantosa. Nadie tenía ni una moneda y se intercambiaban productos y servicios. Una lechuga por un velador viejo, un kilo de pan por una lata de pintura usada, un albañil por harina. Antes te ganaba el desanimo y coleccionabas piojos y variedades de hambre. ¿Ahora estás conflictuado por qué pagas impuesto a las ganancias?.
Ayer nomás, hace sólo una década, les pagaban a los empleados del Estado con “bonos”. Entre otras cosas, esos papelitos servían para que los grupos trasnacionales fuguen los dólares de la Argentina. Corralito, corralón y patacón y dejamos de ser una nación!. Aunque te hagas el distraído, sabes que cada provincia tenía su propia moneda. Cruzabas la provincia y no te aceptaban los “patacones”. Ya sé, claro, ahora tenes inconvenientes para comprar los dólares que utilizas en las vacaciones o para subir la altura de tu colchón. Si, si, ya sé! no podes dormir por lo que ocurre en el INDEC  (qué no sabes qué es, pero algo escuchaste en la TV). ¿Se olvidaron ya de esa Argentina pataconia?.
Años atrás las crisis mundiales que veías por televisión producían recesión y ajuste en la Argentina. Luego de las crisis del Tequila, del Sudeste Asiático o dios sabe qué cosa, se producían el cierre de empresas y los frecuentes ajustes salariales. La ficción que veías por la TV se hacía realidad!. ¿Dónde estaba el viento de cola?. ¿Recordás cuando se cumplían las catástrofes anunciadas en la TV?. “Hay que pasar el invierno”, la “economía de guerra”, “el riego país”, hay que dar “señales a los mercados”!..uffff. ¿Viste que ahora nunca se cumplen los desastres que auguran todos los días y a toda hora los periodistas y la oposición?. Más allá de las mentiras de los pronosticadores del fin de la Argentina, el país crece y junto a él, sus hijos. ¿Te diste cuenta de eso?.
Hace muy poco, ibas a los mercaditos y hasta la comida o la ropa que usábamos era importada. Hacé memoria y recordá también cuando las etiquetas de la pilcha que tenías puesta eran de afuera y lo mismo ocurría con los repuestos, con los electrodomésticos o con los juguetes. El trabajador que hacía esas cosas también era del extranjero, ya que en la Argentina no se producía nada. En ese país no estaba Guillermo Moreno defendiendo a la industria y de eso seguro que te acordás, ¿no?. ¿Te olvidaste qué era no conseguir laburo en años?. Dale, hacé memoria que fue hace poco!.  
Fue hace escasos años, cuando los universitarios iniciaban un exilio social junto a miles de argentinos, que iban a hacer el trabajo que no imaginarían en su país. Viajaban con plata prestada a Europa o a los Estados Unidos y en muchos casos, en los aeropuertos los recibían como delincuentes y los atoraban con humillantes entrevistas. ¿Te acordás las colas en las embajadas?, ¿de las consultas a los parientes sobre si era posible obtener la doble nacionalidad?, ¿de los amigos clandestinos que escapaban de la policía europea para no ser deportados? y ¿de tus familiares viviendo afuera?.  Aprovechá que se vuelven de Europa corridos por el desempleo y que regresan a trabajar y a vivir a la Argentina que vos tanto criticas. Dale, pediles que te cuenten de qué país se fueron y qué nación encontraron ahora que gobernaron Néstor y Cristina.
Que época che! Teníamos relaciones carnales con los Estados Unidos, éramos el “ejemplo del Fondo Monetario Internacional”. Menen con Bush, el “uno a uno de la convertibilidad”, que país dios mío!. Hoy el ejemplo del FMI son España, Grecia o Italia. Ahora tu país es un “mal ejemplo” para los poderosos y se planta y Cristina da cátedra en la ONU o en el G 20 y se une con Latinoamérica como quiso el San Martín que te enseñaban en la escuela. Ahora que sos digno en el mundo y que tus presidentes se plantan y no dejan que te humillen los mismo que te robaron, ¿le decís soberbia a tu presidenta?.
Ahora que son tuyos la aerolínea de bandera, el correo, el agua, las jubilaciones, la moneda, y que recuperaste el petróleo que te robaban, decís que el país “está divido”. El país estaba fundido y saqueado y ¿eso era la armonía política y los buenos modales que vos defendes?. Pero claro, vos que siempre miraste al extranjero te olvidaste de ayer nomás: mirá lo que pasa en Europa y te vas a acordar!.
Hace pocos años le creíamos a los periodistas y no como ahora que tenemos la Ley de Medios!!. Era el tiempo en que Neustadt, Grondona y Clarín brindaban por las privatizaciones y anunciaban lo bueno que ello depararía al país y al mundo. Luego te diste cuenta que nos mintieron y nos robaron todo y se llevaron hasta el deseo de ser, en esa Argentina campeona del desanimo. Creíamos en el periodismo independiente y así nos fue, ¿no te parece?.
El país fue vaciado por los bancos, las AFJP y los grupos económicos que tienen guante blanco y funcionarios amigos con carretilla saqueadora. Te enteraste en el año 2001 y saliste a la calle y el Presidente de La Nación asesinó decenas de argentinos por eso. Vos que le decís autoritaria a Cristina, ¿te olvidaste que mataban gente en el país por “reclamar lo que les corresponde” como dice la canción?. Ahora que tus impuestos construyen hospitales, rutas, universidades, que ponen ladrillos con PROCREAR o que le dan una mano a las PYMES con el Banco Nación. Ahora que tus impuestos ya no generan solamente “ricos en el extranjero”, ¿decís que te persigue la AFIP?, ¿qué te agobia el Estado?.
Hace menos de diez años los viejos no se jubilaban, las amas de casa no tenían contrato ni obra social y los trabajadores conocían los despidos y no las paritarias. Claro, ahora pagas ganancias!... antes ahorrabas solamente tristeza, desempleo y mesiadura. ¿Te olvidaste ya de eso?.
Recuerdo todos los padecimientos que pasábamos los argentinos. Y siempre la misma respuesta… ¡claro!, la culpa era nuestra y frente a tanta desgracia escuchábamos el clásico “somos argentinos viste” o “este país no tiene arreglo” o eso de que “en el extranjero no pasa”. ¿Advertiste qué el país se va arreglando y que los “ejemplos del extranjero” están fundidos como motor sin aceite?. Dale, tomate cinco minutos y prendé la TV, la computadora y fíjate que pasa en el mundo.
Ya sé! Ya sé!. Cuando te iba mal la culpa de todo era del gobierno corrupto y ahora que te va bien es porque “tenés capacidad y trabajas”, te “rompes viste...”. Ahora tenés un gobierno que te permitió salir del destino linyera al que estabas predestinado y andas bacán en tu autito y tus pibes van a la escuela o la universidad y sueñan con ascender socialmente (como les contaba su abuelo de ese otro país que le habían robado!!). Ahora lo tenés frente a vos y no lo ves y por el contrario, sos de los que dicen que “está todo mal” y que la inflación te corroe la vida en la cola del supermercado mientras descargás el changuito lleno. Sos de los que en la caja del negocio y mientras compras la pilcha de primera marca, decís que “en este país no se puede vivir” y que “el INDEC” miente.  Te mintieron a vos por décadas! ¿no te parece?.
No sé vos, pero yo no me olvidé de nada de lo que ocurrió ayer nomás. ¿Decís que somos resentidos los peronistas kichneristas?!!. Y sí mi amigo!, por tanta desgracia que pasamos, por tanta ulcera que llevamos puesta entre las tripas después de masticar amarguras, lo somos un poco. ¿Pero sabes qué?, además y profundamente, amamos a esta querida patria y a su hermosa presidenta, que por primera vez en décadas, nos permite vivir mejor a todos y a todas.
La mayoría mejoramos de a poco, como hacían nuestros abuelos. Construimos de una piecita a vez y vamos agrandando la casa y la nación toda. Otros como vos, no se conforman con la piecita y quieren construir un edificio en dos meses. Y claro, como no pueden, están dispuestos a demolerlo todo.  No!!. No queremos eso para la patria y sus hijos. Sé que falta mucho y no desconozco que hay miles de colegas que siguen teniendo necesidades insatisfechas. Pero luego de malvivir lo que ocurrió y de sufrir la tragedia que conllevó el fracaso, también aprendí a conocer lo que “no quiero que se repita”.
Por eso te cuento, que por procedencia popular somos kichneristas. Sabemos, con conciencia histórica de ello, que nuestra presidenta trabaja en aras de un ideal, que es ver emancipados a los trabajadores de todos sus sufrimientos. Solamente te pido a vos que te tomes un segundo y que tengas memoria de lo que ocurría ayer nomás. Mientras tanto, nosotros vamos a seguir trabajando y soñando, ya que tenemos la certeza que nos otorga la razón y la convicción que nos da el sentimiento, de que es necesario y de que es posible, construir la felicidad de la patria y la grandeza de la nación Argentina.

 Y por si no sabías, “yo voto a los candidatos de Cristina”!!!!

viernes, 23 de octubre de 2015

Leonardo Castellani y el periodismo


Aritz Recalde, octubre de 2015

“Se monta y arma un grande y completo aparato de hacer opinar a la gente en este sentido y no esto otro … ¡y a eso se llama libertad de opinión!.  Este aparato responde a un pilotaje invisible y está fuera de todo control nacional político o no político”. Leonardo Castellani, año 1943

Leonardo Catellani (1899-1981) fue un escritor de cuentos, de poesía y novela[1]. Además, fue un pensador profundo y un prolifero crítico de temas literarios, filosóficos, educativos y políticos. Nacido en la provincia de Santa Fe, entró al noviciado cordobés de la Compañía de Jesús y en los años treinta fue designado en Roma como sacerdote. Como parte de sus estudios, se graduó en filosofía en París y en su regreso a la Argentina ejerció la docencia y el periodismo. Portador de una gran erudición, sus más de cuarenta tomos y artículos recorren, principalmente, los temas literarios, educativos, filosóficos y religiosos.

El periodismo, la verdad y el poder
Leonardo Castellani destacó que el lector de periódicos considera que la noticia tiene que tener veracidad y autenticidad. Es en este sentido que manifestó que “por naturaleza, el periodismo debería estar al servicio de la verdad” (Castellani 1955: 298).
El autor sostuvo que más allá del “deber ser” del periodismo, dicha actividad dista de ser un medio objetivo e imparcial de transmisión de verdades. En realidad, Castellani menciona detrás de las páginas del periodista se desenvuelven “imperialismos extranjeros, empresas crudamente comerciales, logreros sin escrúpulos ni conciencia, ideologías funestas, pasiones oscuras y potentes… el oficialismo, la oposición, la ambición, el interés, la codicia, la avaricia, la maldad, el error, el plebeyismo, la irresponsabilidad, la tiranía oculta del anonimato y el embauque… y también a veces el amor a la verdad y la cura del bien público” (Castellani 1955: 299). Tal cual sostiene Castellani, el terreno de la práctica periodística está sujeto a fuertes presiones de las potencias extranjeras y a la despiadada puja política de poder dentro del país. Lejos de ser un ámbito laboral caracterizado por la libertad de acción y de pensamiento, el periodismo argentino fue un terreno de disputa y de confrontación permanente.
Una de las manifestaciones de la dependencia cultural y política de la prensa argentina, se expresaba en que cumplía una función de desprestigio de la cultura nacional. En sus palabras “un autor extranjero, aunque sea bellaco, tiene en esta nación la propaganda a favor, extranjera y nacional; un autor nacional, aunque sea bueno, tiene en esta nación la propaganda en contra; luego esta nación no es nación, sino una cosa así como La Nación. Si fuera nación conocería y acogería lo suyo” (Castellani 1958: 487).

Como resultado del proceso mencionado, el autor entiende que en la medida que los periodistas han renunciado a la verdad, “han prostituido esa misión (…) son una cosa prostituida, abierta al soborno, y a la traición y a toda infamia” (Castellani 1943: 302).

El periodismo es una actividad comercial
Castellani destacó que buena parte de la prensa argentina funciona con las pautas de una empresa comercial. En su punto de vista, abrir “un diario para hacer plata significa infaliblemente renegar de la verdad. El mundo es así o actualmente está así” (Castellani 1955: 299). La prensa de su época tenía objetivos meramente financieros, cuestión que impedía que las instituciones alcancen un planteo objetivo de la realidad. Ahora bien, si un editor se proponía cambiar el funcionamiento económico del periodismo  tenía que saber que “hacer un diario para defender la verdad significa infaliblemente perder plata” (Castellani 1955: 299).

¿Existe la libertad de prensa?
Tomando distancia del postulado liberal, Leonardo Castellani mencionó en los años cuarenta que el verdadero problema de la “libertad de prensa consiste en quien nos libertará de la prensa”, ya que la información que se produce y distribuye en el país está “dirigida, amañada y si es preciso fraguada. Se eligen las agencias, se hinchan y decoran (o mutilan) los telegramas, se les adoba el tono, se dispone el lugar de ellos, se los resume en tendenciosos titulares, se los condensa en editoriales y por último se invita a teorizadores a escribir estudios filosóficos o literarios que respondan al sentido del diario y hagan de marco teórico a su información” (Castellani 1943: 302).

Tal cual postula el autor, el periodista al momento de construir la noticia estaba atado a los intereses del grupo editorial. Castellani destacó que los diarios regulan de manera tendenciosa las fuentes periodísticas, aplican técnicas de presentación de la información y cuestión importante, se justifica teóricamente la línea editorial del periódico. Con dicha finalidad, se identifican los técnicos adecuados a esa tarea, que no necesariamente son aquellos que pueden explicar objetivamente el tema abordado.
¿El periodismo para qué?
“Vienen tiempos de masas, de inmensos movimientos colectivos, de colaboración no solamente entre hombres y entre clases, sino entre naciones y entre continentes. Si no somos capaces de unirnos los argentinos, somos menos que nada, y más valía que siguiéramos siendo una colonia de España”. Leonardo Castellani, año 1968

Pese al severo diagnostico, Leonardo Castellani ejerció el periodismo publicando textos en diarios y revistas como Criterio, Cabildo, Azul y Blanco, Dinámica Social o La Prensa.
Desarrolló su actividad con pasión y haciendo de su escritura un elemento de debate y de polémica, convencido de que su verdad iba a contribuir a la unidad de los argentinos consustanciados con la emancipación social y con la defensa de los intereses nacionales. En su punto de vista, “seguimos hablando para que siga respirando la patria. Mientras habla una nación, no está muerta” (Castellani 1968: 305).


Material citado
Castellani Leonardo (1943) Doll y la libertad de Imprenta, en Castellani 1999.
                         (1955) Castellani y el periodismo, en Castellani 1999.
                        (1958) De cultura argentina, en Castellani 1974.
(1968) ¿Para qué seguimos? en Castellani (1999).
 (1974) Crítica Literaria y Notas a Caballo de un país en crisis, Biblioteca del Pensamiento Nacionalista Argentino, Buenos Aires.
(1976) Lugones. Esencia del liberalismo. Nueva Crítica literaria, Biblioteca del Pensamiento Nacionalista Argentino, Buenos Aires.
 (1999) Castellani por Castellani, Ediciones Jauja, Buenos Aires.
Montejano Bernardino (1974) Estudio Preliminar, en Castellani (1974).




[1] Un listado de sus principales obras puede consultarse acá: http://www.hjg.com.ar/txt/lc/bibliog.html

viernes, 16 de octubre de 2015

El 17 de octubre de 1945 y la Nueva Argentina


Aritz Recalde, octubre 2015

El 17 de octubre del año 1945 los trabajadores fundaron el peronismo como movimiento político y manifestaron la decisión férrea y trascendente, de profundizar la Revolución Justicialista iniciada en 1943.
El motivo originario que desató de la movilización, fue la detención de Juan Perón por parte de sus colegas militares. Con la decisión de liberar al General, el 12 de octubre de 1945 se reunió la CGT y determinó con 18 votos a favor y 11 en contra, la realización de una huelga para el día 18. Adelantándose y superando a la dirigencia, el 17 de octubre del año 1945 las bases obreras salieron multitudinariamente a la calle.
A partir de la histórica movilización, nació el peronismo como movimiento político revolucionario y junto a él, surgió la Nueva Argentina industrial, soberana y justa.
La marcha de los trabajadores permitió que nuestro país abandone su condición de colonia agropecuaria anglo norteamericana. El 17 de octubre liberó a Perón y cuestión más fundamental aún, torció el brazo de la GEOPOLÍTICA mundial, poniendo a la Argentina como epicentro del nacionalismo anticolonial de los pueblos del tercer mundo. La movilización implicó el repudio a la intervención del imperialismo norteamericano y a su embajador Spruille Braden. La revolución venció en un mismo tiempo a la oligarquía, al poder económico concentrado, a los partidos de oposición, a los medios de comunicación y al imperialismo internacional. En la jornada, el pueblo se hace consciente de su poder y a partir acá se fortaleció su conciencia nacional y antiimperialista.
En el terreno POLÍTICO interno, el 17 de octubre implicó el apoyo explicito de los sectores populares a Juan Perón, desarticulando la oposición de sus adversarios civiles y militares dentro y fuera del gobierno. La movilización fue la garantía para recuperar la soberanía política del país y al debilitar a la oligarquía, esta se vio impedida de aplicar el fraude electoral vigente desde 1930. Las elecciones libres de febrero del año 1946, son el resultado de la movilización popular y no una mera concesión del régimen.
El 17 de octubre fortaleció el frente político entre los trabajadores y los sectores nacionalistas del ejército. Resultado del acuerdo, es que se produjo el ingreso protagónico de los obreros en la planificación de la política estatal. Como resultado de la movilización, los asalariados pasaron a ser el centro de las decisiones del gobierno. Lo expresó claramente Eva cuando sostuvo que “este pueblo, que había sido siempre gobernado por cien familias, ha tenido el privilegio de contar ahora con ministros obreros”. Desde febrero de 1946 y como dijo Eva, “Patria, trabajadores y gobernantes constituyen una misma cosa” y varios dirigentes gremiales alcanzaron lugares estratégicos de la gestión, como fueron el sindicalista de comercio Ángel Borlenghi (Ministro de Interior), el abogado de la Unión Ferroviaria Atilio Bramuglia (Canciller) o el dirigente del vidrio José María Freire (Secretario de Trabajo y Previsión). Un tercio de los cargos del oficialismo en las legislaturas fueron para los trabajadores, que también ocuparon espacios institucionales en las embajadas (agregadurías obreras).
El liberalismo había postulado que el sujeto de la nación era la clase alta blanca porteña y el extranjero (inmigrante). El 17 de octubre refundó cultural y políticamente el país, que desde ahora, sería conducido revolucionariamente por obreros, morochos y pobres del interior sufrido y profundo y como describió Eva “cuando las clases dirigentes vegetaban, el pueblo fue el que tomó la antorcha de mando. Cuando los demás fracasaban en su misión ejecutiva o negaban capciosamente el derecho al poder de las masas argentinas, fue ese pueblo el que supo enfrentar el destino de la Republica (…) Esta fue la resurrección del Hombre, en la Argentina. Vale más un solo brazo de nuestros trabajadores que mil libros destinados a engañar una conciencia o a disfrazar la ansiedad de un pueblo”.
La movilización ratificó la senda de INDEPENDENCIA ECONÓMICA y le permitió al país profundizar el proceso de industrialización apoyado desde 1943. Al liberar a Perón y otorgarle el mando de la Argentina, los obreros confirmaron  el programa de nacionalizaciones iniciado con la recuperación de los puertos, del comercio exterior o los bancos. Gracias al triunfo de la movilización, se profundizaron las políticas nacionalistas del Estado y se fue consolidando la Nueva Argentina potencia mundial.
El 17 de octubre instauró la ERA SOCIAL en la Argentina y los trabajadores obligaron al capital a distribuir la riqueza social y como postuló Eva “los pobres serán menos pobres y los ricos menos ricos”. La movilización es el resultante de que el pueblo argentino decidió defender los logros sociales de la revolución iniciada en 1943. Tal cual documentó el libro de Claudio Díaz, desde 1936 a 1940 los sindicatos firmaron 46 convenios y entre 1944 y 1945 la cifra aumentó a más de 700. Resultado del triunfo de la movilización, el trabajador fortaleció una conciencia de sus derechos frente al capital y el Estado y se decidió a exigir y a defender un piso de bienestar nunca antes alcanzado.

El 17 de octubre es la afirmación plena de la soberanía política y económica de la Argentina frente a las potencias extranjeras y a la oligarquía. La jornada fue la garantía del cumplimientos de los derechos sociales de los trabajadores, que dejaron de ser explotados y humillados. El 24 de marzo del año 1976 fue la respuesta frontal y brutal, a la movilización nacional y popular del año 1945 y la dictadura se propuso hacer de la Argentina una semicolonia de los EUA y una tierra de desigualdades y opresiones contra el trabajador. Más allá de la violencia militar de las dictaduras y social y económicas de las democracias demoliberales, la Revolución Justicialista no fue derrotada ya que y tal cual mencionó Eva “el peronismo no es, en esencia, otra cosa que el gobierno ejercido por el pueblo, y los pueblos no renuncian nunca a los derechos adquiridos. Si necesario fuera, el pueblo del 17 de octubre saldría otra vez a la calle a demostrar a los falsos apóstoles, a los farsantes, a los ambiciosos y aun a los traidores que no se le engaña fácilmente, y mantiene su fe en quienes, como Perón, no los han engañado nunca”.