lunes, 15 de julio de 2013

La declaración de la independencia,

Aritz Recalde, julio 2012
El 9 de julio del año 1816, los miembros de las Provincias Unidas en Sud América, se reunieron en el Congreso de Tucumán y declararon la “libertad e independencia” del país en relación a la España. Por solicitud de Pedro Medrano, la decisión de ruptura con Fernando VII y sus sucesores, se completó con la mención explícita de que nuestra patria tenía que liberarse de “toda otra dominación extranjera”. Esta última definición, tuvo la finalidad de impedir que la independencia de las Provincias Unidas en relación a España, derive en un coloniaje con otra potencia. Los reparos de Medrano, buscaban frenar incitativas como las de Carlos María de Alvear que en el año 1815, envió a Rio de Janeiro al Secretario del Consejo de Estado, Manuel José García, con el objetivo de que entregue a Lord Strangford un pliego tendiente a formar un protectorado con Inglaterra.
 El contexto mundial
La derrota militar en Rusia y la batalla de Waterloo del año 1815, culminaron la etapa de la expansión imperialista francesa en manos de Napoleón Bonaparte. La finalización de la guerra implicó:
-       Debilitar la decisión francesa de sostener y de ampliar por medios militares, sus
colonias en el continente americano. Lo había intentado Napoleón en 1802, cuando envió más de 20.000 soldados a Haití a declarar los “derechos universales del hombre europeo al colonialismo sobre América”. En nuestro actual suelo nacional, los franceses impulsaron agresiones armadas en el año 1838 y en 1845, recibiendo una derrota militar en manos de Juan Manuel de Rosas. A partir de allí, iniciaron una acción “neocolonial” de imposición cultural, que permitió que importantes mandatarios e intelectuales de nuestro país se asumiesen con orgullo, como “afrancesados”.
-       Que los Estados monárquicos Europeos ocupados por Francia, recuperen su
soberanía. La situación generó las condiciones para la restauración absolutista, que fue acordada en el Congreso de Viena convocado en el año 1814. A partir de esa fecha, los Estado europeos rediscutieron una nueva geopolítica continental y mundial, profundizando su vocación de apropiación colonial sobre África, América y Asia.  
-       El triunfo británico, que aceleró su política de expansión imperialista sobre las
colonias Españolas y francesas en el resto del mundo. A partir de acá, el gobierno inglés impulsó la ocupación de Malvinas en 1833 o las agresiones militares de 1845.
-       La restauración de Fernando VII en España, que formó parte del mencionado
Congreso de Viena. Ya una vez en el trono y con la finalidad de recuperar el control político de “sus colonias”, en el año 1815 inició una expedición militar hacia América compuesta por 12.000 hombres al mando de Pablo Morillo. La hipótesis de guerra con España contribuyó, tanto a la declaración de la independencia de 1816, como a iniciativas de protectorado del mencionado Alvear.   
El contexto interno y la declaración de la Independencia de 1816
El vacío de poder que implicó la ocupación francesa de España en 1808, generó las condiciones para la formación de la Primera Junta que nació a partir de las jornadas de mayo de 1810. En periodo que transcurrió de 1810 a 1816, se caracterizó por una convulsionada seguidilla de enfrentamientos y de tensiones políticas, raciales, sociales y económicas. Por un lado, los diversos gobiernos debieron enfrentar las resistencias de los realistas y allí quedaron las campañas de Belgrano con el Ejército del Norte, la batalla de San Lorenzo de San Martín o las guerrillas al mando de Güemes y los infernales. En ese período, el imperio portugués entró en guerra con nuestro gobierno, por su decisión de ocupar militarmente la Banda Oriental. Agravando el panorama y en este contexto, se generaron diversos enfrentamientos internos entre grupos, clases y representantes del mismo Virreinato del Rio de La Plata.     
Los enfrentamientos internos mencionados, se reflejaron en la composición del Congreso de Tucumán que declaró la independencia en 1816. Participaron del Congreso diputados de regiones que hoy se encuentran separadas del territorio nacional, como son los casos de Charcas, Mizque, Chichas, La Plata y Cochabamba, que forman parte de la actual Bolivia. No estuvieron representadas en el Congreso, las regiones patagónicas y del nordeste chaqueño, habitadas por pueblos originarios. Tampoco intervienen las provincias de Santa Fe, de Corrientes, de Entre Ríos y de Misiones, que participaron de un congreso reunido por Artigas, Protector de los “Pueblos Libres”. Se invitó al Paraguay y a Chile sin conseguir su adhesión.
La agenda del Congreso de Tucumán
A partir de las históricas jornadas, los patriotas reunidos en Congreso general discutieron una agenda de cuestiones prioritarias a resolver. Entre los temas abordados por los congresales, deben mencionarse los pactos entre las provincias como pasos previos al orden constitucional; la forma de gobierno a desarrollar en el territorio independiente; una agenda de cuestiones económicas que incluyeron la necesidad de consolidar impuestos, bancos y moneda; el régimen militar y la posibilidad de la guerra con España; la demarcación del extenso territorio y la creación de ciudades; la apertura de ámbitos educativos o la necesidad de organizar el sistema de justicia. Gran parte de estos temas, quedaron inconclusos en Tucumán y conformaron la agenda nacional y regional a lo largo de las décadas siguientes.
La nación en armas
El general José de San Martín se encontraba en Cuyo en condición de gobernador desde el año 1814. Con la finalidad de entablar la guerra a los realistas, el libertador movilizó al pueblo cuyano elevando la nación en armas. El general reunió al conjunto de factores de la economía y de la política, para dar contenido material al brazo armado de la independencia, que fue el Ejercito de los Andes. Álvarez Condarco fabricó pólvora en Mendoza y fray Luis Beltrán produjo piezas de artillería. Buena parte de los uniformes del ejército se construyeron con lana de la actual provincia de San Luis y con el trabajo desinteresado y patriótico del pueblo cuyano.
San Martín saldrá desde Mendoza a liberar Chile y luego Perú, para reunirse con Bolívar en Guayaquil culminando con las últimas posiciones realistas en la América del Sur. 
La forma de gobierno
Tal cual comentamos, buena parte de la agenda del Congreso de Tucumán quedó abierta e inconclusa. Uno de los temas importantes a debatir, fue el de la forma de gobierno. Belgrano conocedor de la restauración absolutista que imperó en Europa, promovió una monarquía constitucional. La propuesta intentó acercar a los pueblos originarios, ya que la monarquía sería presidida por un Rey descendiente del Inca. La iniciativa que era bien vista por figuras como San Martín, no consiguió el respaldo de otros miembros del Congreso y quedó en el olvido. Finalmente, el país adoptó la forma republicana y federal, con un ejecutivo nacional con grandes competencias.
La nación americana enfrentada y dividida
Bajo presión inglesa y tristemente para la suerte del continente, los patriotas no pudieron detener las guerras internas y tampoco lograron consolidar la unidad territorial de las Provincias de Sud América.
La dirigencia oligárquica de las Provincias Unidas, le dieron la espalda a los destinos de América y el antiguo Virreinato del Rio de La Plata quedó fragmentado entre la Argentina, el Uruguay, el Paraguay y Bolivia.
Más allá de la decisión firme de figuras como San Martín que se negó desenvainar su sable en las guerras civiles o del motín del Ejercito del Norte en Arequito de 1820, la oligarquía porteña y sus aliados británicos, fueron convirtiendo a los ejércitos en policías. El mandato de “patria chica” para enriquecer a la oligarquía, fue ganando espacio entre un sector que acompañó la independencia. Estas posiciones políticas favorecieron los enfrentamientos contra Artigas y habilitaron las futuras internas entre los grupos unitarios y federales.  
A casi dos siglos de la declaración de la independencia política, nuestro país y el conjunto de los pueblos y los gobiernos del continente, continúan luchando por emanciparse plenamente. Tal cual quedó evidenciado en la detención del avión de Evo Morales, hoy, como ayer, las potencias imperialistas se unen para avasallar a los latinoamericanos. Luego de casi 200 años aprendimos la lección y es por ello, que los presidentes Latinoamericanos reunidos en el Mercosur repudiaron enérgicamente la actitud colonialista y manifestaron la solidaridad continental.